Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una tribú de Malasia ilustra la movilidad de los cazadores-recolectores

Cazadores-recolectores modernos reubican sus campamentos para maximizar su eficiencia a la hora de buscar comida, emulando a los antepasados homínidos, e ilustrando el 'teorema del valor marginal'.
Es la conclusión de un estudio del Dartmouth College (Estados Unidos), publicado en la edición digital temprana de 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
"Nuestros resultados respaldan lo que muchos antropólogos sospechan desde hace tiempo: que los cazadores-recolectores reubican sus campamentos en respuesta a la rapidez con que agotan los recursos locales. Este estudio proporciona una nueva visión sobre cómo nuestros antepasados homínidos podrían haberse movido como grupos a través de paisajes antiguos", señala el autor del trabajo Vivek V. Venkataraman, investigador postdoctoral en el Departamento de Biología Evolutiva Humana en la Universidad de Harvard, que era estudiante graduado en Ciencias Biológicas en Dartmouth en el momento del estudio.
Los Batek son una sociedad socialmente igualitaria que anteriormente vivió como nómada en los bosques tropicales de Malasia Peninsular centro-norte. Basándose en información de un estudio de 1975-1976 de los antropologistas culturales Kirk y Karen Endicott, científicos de Dartmouth analizaron los patrones de reubicación de los Batek que vivieron en la cuenca hidrográfica del Alto Lebir durante 93 días, ocupando secuencialmente 11 campamentos residenciales, permaneciendo durante un promedio de 8,2 días en cada asentamiento.
CAMBIO DE CAMPAMENTO ANTES DE AGOTAR LOS RECURSOS LOCALES
Los hombres cazaban generalmente pequeñas presas y las mujeres recogían batatas y frutas salvajes, además de que los hombres también recolectaron vides de ratán (un tipo de palma trepadora) y las cambiaron por arroz. Para probar las predicciones del teorema del valor marginal, los investigadores midieron la cantidad de alimento que el pueblo Batek adquirió con el tiempo en los campamentos y predijeron cuándo debían moverse los Batek basándose en la rapidez con que agotaron los recursos locales.
Los científicos encontraron una coincidencia cercana entre las predicciones del modelo de valor marginal y los tiempos reales de reubicación del campamento. Normalmente, se trasladaron a otro campamento antes de agotar completamente los recursos locales. A pesar de que los Batek vivían en grupos sociales complejos, lograron maximizar su eficiencia en la búsqueda de comida como grupo, tal vez debido, en parte, a su amplia cooperación social y compartir alimentos. Las decisiones sobre el movimiento de los campamentos se discutieron y realizaron colectivamente.
Aunque los Batek dijeron a menudo que sus decisiones de moverse se basaban en la búsqueda de carbohidratos por parte de las mujeres (a menudo tubérculos), los datos revelaron lo contrario, siendo el ratán un predictor más exacto de cuánto tiempo se quedaban los Batek en un campamento. Venkataraman y sus colegas sugieren que el caso de los Batek ilustra cómo pueden introducirse desigualdades de género en las sociedades de cazadores-recolectores a través del acceso a los carbohidratos agrícolas, como el arroz.
"En la década de 1970, Karen y yo tuvimos la rara oportunidad de vivir con un grupo de Batek buscadores de comida completamente nómadas que se convirtieron en socios entusiastas en nuestros esfuerzos por registrar su adquisición de comida y ratán y sus prácticas de compartir alimentos. Estábamos muy contentos de que nuestros jóvenes colegas, procedentes de la biología evolutiva, hayan sido capaces de utilizar algunos de los datos que recogimos en el pasado para abordar cuestiones importantes en los estudios de cazadores-recolectores, incluidos los determinantes de los cambios de campamento", dice Kirk Endicott, profesor emérito de Antropología en Dartmouth.