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Una tecnología española permitirá validar en segundos la identidad digital de una persona

La empresa ICAR, con sede en Barcelona, y FacePhi, con sede en Alicante, se han unido para presentar en esta edición del Mobile World Congress (MWC 2017) su última solución llamada 'Me', para validar en segundos la identidad digital de una persona.
El teléfono móvil se ha convertido en la piedra angular en sectores como la Banca, el Crédito al consumo, las Telecomunicaciones y el Retail. El nuevo reto es la identificación y autenticación fiable de los usuarios. Dicho de otra forma: la comparación entre el 'yo físico' y el 'yo digital'.
Además, el fraude de identidad supone para las entidades financieras la pérdida de entre el 1 y el 4% de su facturación, principalmente en la apertura de cuentas, en la solicitud de créditos, en la financiación de bienes de consumo o en la contratación de servicios, según explican las dos compañías en un comunicado.
ICAR aporta, como comentan, la primera tecnología capaz de validar el documento de identidad, comparar simultáneamente los rasgos biométricos, hacer una prueba de vida, geolocalizar al usuario mediante el terminal y verificar, a través de redes sociales y buscadores, la identidad real de un usuario.
'Me' incorpora, además, la tecnología de Reconocimiento Facial de FacePhi, una alternativa para el usuario de banca móvil, ya que éste es autenticado mediante un simple selfie para la hora de acceder a su cuenta bancaria.
UN 'ONBOARDING' DIGITAL RÁPIDO Y SEGURO
Esta solución utiliza de forma conjunta todos los medios tecnológicos al alcance de la seguridad en el alta de un nuevo cliente y su acceso: desde la biométrica hasta el análisis de los perfiles en redes sociales, pasando por la tecnología de visión por computador para la validación de los documentos de identidad.
El proceso de autenticación de la identidad comienza por un análisis de los elementos del propio documento de identidad: hologramas, tipografías, superposición irregular de fotografías y otros signos de que el documento pueda ser falso.
Igualmente, el usuario debe realizarse un selfie para que tenga lugar un 'liveness' test, o prueba de vida, basado en movimientos faciales aleatorios, como por ejemplo el parpadeo. Al mismo tiempo, los rasgos faciales se analizan exhaustivamente a través de una aplicación de reconocimiento que identifica puntos biométricos de la fisonomía del usuario y los contrasta con la imagen del documento de identidad.
Seguidamente, la tecnología 'Me' pone en marcha un rápido rastreo del mail y teléfono aportados por el cliente para el 'onboarding'; primero comprueba su existencia (que estén realmente operativos) y luego se asegura por geolocalización de que todos los movimientos detectados en la red son lógicos y coherentes.
La tecnología incorpora también una funcionalidad de análisis de los perfiles de los usuarios en las redes sociales, permitiendo detectar parámetros anormales y advierte de esta posibilidad para evitar fraudes.
Finalmente, el acceso del usuario a su cuenta bancaria a través de la biometría por reconocimiento facial garantiza una alta seguridad, ya que incorpora un filtro de vivacidad donde la tecnología es capaz de distinguir entre una fotografía y la persona que está delante del dispositivo previniendo el fraude bancario y la usurpación de identidad.