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Estos son los riesgos a los que se enfrentan los dispositivos que monitorizan la salud y la actividad

Llegan las Navidades y privarse de comer en estas fechas es algo verdaderamente complicado. Tanto es así, y tanto nos arrepentimos después, que la mayoría de las personas se propondrán para el próximo año bajar esos kilos de más o ponerse en forma.
Aunque comer bien, variado y sin excesos es la clave principal para conseguir nuestro propósito, muchos se ayudan de la tecnología y los dispositivos 'fitness tranckers' para medir los pasos mientras caminan, los pisos que suben durante la actividad física o controlar el ritmo cardíaco para conocer en todo momento las pulsaciones mientras realiza un ejercicio físico.
No obstante, estos parámetros no serán los únicos que midan los 'wereables', ya que para el 2017, como destacan en Panda Security, algunos 'fitness trackers' medirán con precisión la evolución de la felicidad de las personas, el momento idóneo para fecundar un óvulo o sabrán con exactitud qué estamos comiendo al 'escuchar' el sonido que producen nuestros dientes al masticar y nos informará, a tiempo real, si estamos haciendo una dieta saludable o no.
Todos estos dispositivos ponibles nos ayudarán a vivir más tiempo, a reducir problemas de obesidad y, por tanto, riesgos de enfermedades coronarias, e incluso nos servirán para pagar menos en la cuota del seguro de salud. Sin embargo, la otra cara de la moneda de todos estos avances tecnológicos es la ciberseguridad.
"Cuando una nueva tecnología se convierte en una tendencia 'mainstream' adoptada por millones de personas, los ciberdelincuentes suelen ver una oportunidad para atacar y aprovecharse de las brechas de seguridad", comenta Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager en Panda Security.
Para evitar un quebradero de cabeza al utilizar estos dispositivos, Panda Security comparte los riesgos más habituales a los que se enfrentan los dispositivos que monitorizan la actividad física y la salud.
CUIDADO CON LO QUE SE COMPARTE EN REDES SOCIALES
Muchas 'apps' y dispositivos que nos ayudan a monitorizar la actividad que realizamos suelen llevar configurado, por defecto, que cada vez que sales, por ejemplo, a correr, tu 'fitness tracker' avise a tus contactos en tus redes sociales de que has comenzado una actividad.
Sin embargo, el dar esa información por redes sociales aumenta las probabilidades de que puedas sufrir, por ejemplo, un robo. "Si quieren entrar a robar a tu casa y saben que cuando corres, sales como mínimo 45 minutos, solo con monitorizar tu Twitter ya saben el tiempo que tienen para desvalijar tu casa", advierten desde Panda Security.
Y no sólo hablamos en el terreno deportivo. Actualmente, existen multitud de dispositivos que miden otras actividades, como, por ejemplo, las horas que dormimos al día. Por lo que, si un atacante sabe nuestros horarios de sueño, les estamos "poniendo en bandeja" todas las pistas para que entren en tu casa a robar cuando estés teniendo la fase de sueño más profunda.
VIGILA LA CONEXIÓN ENTRE TÚ 'FITNESS TRACKER' Y TU MÓVIL
Los dispositivos más antiguos y aquellos que no tienen una marca reconocida detrás, suelen tener grandes brechas de seguridad entre la conexión del 'fitness tracker' y el móvil con el que van emparejados. Es decir, la información que el 'weareable' envía al teléfono puede ser "visible" para algún 'hacker' con experiencia y obtener toda la información que se genera de tu actividad.
Aun así, si la conexión entre tu dispositivo 'fitness tracker' y el móvil no es vulnerable, el siguiente punto débil podría ser la propia 'app' del móvil que recoge la información. Si no es una aplicación obtenida en las tiendas oficiales, los ciberdelincuentes podrían utilizar técnicas de ingeniería inversa para entrar en tu perfil y obtener todos los datos relativos a tu salud.
BROMAS DE MAL GUSTO CON TU SALUD
Toda esta información personal a la que los ciberdelincuentes tienen acceso tiene un sinfín de usos. Desde bromas de mal gusto hasta formas más maquiavélicas de influir en la vida de las personas.
Por ejemplo, si unos 'hackers' acceden y roban datos relativos a la monitorización de tu salud, podrían hacerte ver que gozas de una salud mucho mejor de la que tienes, recomendarte dietas o ejercicios que, en vez de ayudarte, te podrían perjudicar.
SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD
La otra cara de la moneda de este robo de información sería el 'phishing', es decir, la suplantación de identidad. Si los delincuentes entran a la información que genera tu 'fitness trackers' podrían ver o inventar, por ejemplo, los complementos vitamínicos que te hacen falta para llevar una vida saludable.
En el mejor de los casos, podrían venderte medicamentos o suplementos que no necesitas. Sin embargo, el problema podría ser mucho mayor al ofrecerte, por ejemplo, medicamentos falsos cuya ingesta podría ser perjudicial para tu salud.
INYECCIONES DE CÓDIGO PARA ENTRAR EN OTROS DISPOSITIVOS
Es habitual que los 'hackers' entren en tu vida a través de un dispositivo que, a priori, tiene poco acceso a datos bancarios o contraseñas. Sin embargo, este tipo de dispositivos son el caballo de Troya perfecto para los 'hackers' más ávidos.
Si estos delincuentes consiguen insertar un virus que se quede latente durante meses en tu dispositivo 'fitness tracker', solo es cuestión de tiempo que introduzcan, de nuevo, una contraseña para que el 'malware' pueda tomar control de otros dispositivos con los que esté emparejado, como tu móvil u ordenador, y así, poder obtener información más sensible.