Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las personas son "más vulnerables" a los hongos en espacios cerrados que simulan vida en otros planetas, según la NASA

Un estudio de la NASA ha comprobado que las personas podrían ser "más vulnerables" ante la presencia de hongos en espacios cerrados que simulan la vida en otros planetas, mientras que la especie "cambia" con la presencia humana, algo lo que "ayudará a desarrollar contramedidas apropiadas" para "proteger la salud" de las personas, según ha informado el organismo.
El objetivo de la investigación, que ha sido publicado en el diario Microbiome, era "entender los cambios fisiológicos, psicológicos y de comportamiento en los seres humanos en un ambiente confinado".
El investigador principal del estudio, el doctor Kasthuri Venkateswaran, ha señalado que éste es la primera vez que se realiza una investigación sobre "el micobioma de un hábitat simulado destinado a la futura habitación humana de otros planetas".
Asimismo, ha señalado que el ILMAH (Inflatable Lunar/Mars Analog Habitat), es un entorno cerrado simulado "único" que imita las condiciones de otros planetas en base a datos de la Estación Espacial Internacional, y ha mostrado "que la diversidad de hongos cambia cuando los seres humanos están presentes".
Para realizar el estudio, un total de tres equipos de estudiantes fueron alojados del ILMAH, durante 30 días. El espacio estaba completamente aislado del mundo exterior, excepto por el intercambio de aire filtrado entre los ambientes interior y exterior, mientras que los miembros de la tripulación recibieron un horario de trabajo semanal que incluía la limpieza del hábitat y la recolección de muestras.
El espacio simulado se limpiaba semanalmente con toallitas antibacterianas, al tiempo que los investigadores iban estudiando las muestras para mostrar qué especies de hongos estaban presentes y para determinar el total (vivo y muerto) y viable (vivo y capaz de reproducir) de las poblaciones.
Así, vieron que mientras unos hongos aumentaban su presencia en el habitat, otros, que "raramente causan infecciones", podría causar reacciones asmáticas, especialmente en individuos con sistemas inmunológicos debilitados, como los astronautas.