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Las orquídeas tropicales se comportan como plantas de sombra pese a crecer sobre los árboles

Las orquídeas epífitas tropicales, que crecen sobre árboles, presentan respuestas de sombra, al igual que sus congéneres de suelo, orientando sus hojas hacia arriba, a pesar de captar más luz por su altura al crecer sobre árboles, según revela un estudio en el que han colaborado la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y los centros colombianos Pontificia Universidad Javeriana Sede Cali y Fundación Universitaria de Popayán.
El estudio, que se ha realizado en Colombia y trata sobre cómo captura la energía una población de 'Rodriguezia granadensis', es el resultado de la observación de 110 'Rodriguezias' distribuidas en seis árboles de guayaba ('Psidium guajava'), en el entorno de un parque natural de bosque tropical andino.
"Tener más acceso a la luz no significa que esta les sobre, sino que la buscan e intentan capturar lo máximo que puedan. Para ello, orientan la superficie de sus hojas hacia arriba, que es la dirección de incidencia de luz más importante en los trópicos", explica la investigadora del departamento de Ecología de la UCM, Agustina Ventre, autor del artículo, que se ha publicado en 'Biotropica'.
Según la bióloga, este descubrimiento es importante porque matiza la hipótesis de que las plantas epífitas evolucionaron para tener mayor acceso a la luz que las del suelo.
El trabajo consistió en medir, en primer lugar, la cantidad de luz que recibía cada orquídea mediante el análisis informático de fotos de cobertura vegetal. Después, los investigadores registraron los ángulos de posición de todas las hojas de esas las plantas con la app Ahmes 1.0.
Con la información obtenida, calcularon la exposición de cada hoja a la luz directa. "Hemos descubierto que la 'Rodriguezia', que crece en ambientes en principio bien iluminados, en lugar de evitar la luz, lo que hace es incrementar su captura, lo que nos sugiere que se trata de una planta de sombra, y no de sol como se pensaba", indica la investigadora de la UCM.
Sólo en Colombia hay unas 4.000 especies de orquídeas epífitas. Los investigadores eligieron la 'Rodriguezia granadensis' por su escasez de hojas (entre dos y nueve, lo que mejora la tarea de medición) y su fácil acceso (crecen en árboles de entre tres y cinco metros).
"La ventaja más importante es que se trata de una orquídea de sol, le gusta tener mucha luz, y por este motivo esperábamos que presentase una respuesta a la luz muy clara y fácil de medir", añade Ventre.
Para poder soportar el cambio evolutivo que supuso la vida en los árboles, estas orquídeas han tenido que desarrollar unas raíces especiales para poder capturar el agua y los nutrientes directamente del aire.