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Las fuerzas evolutivas estabilizadoras mantienen a las hormigas fuertes

Investigadores de la Universidad de Hokkaido, en Japón, han encontrado evidencia de que la selección natural mantiene el statu quo entre las poblaciones de hormigas. Estos expertos estudiaron dos especies de hormigas presentes en Japón y Corea que eran molecular y filogenéticamente aleatorias, por lo que podrían considerarse una especie, y encontraron evidencia de que entraban diferentes fuerzas de selección en juego en distintas partes del cuerpo.
Se cree que un tipo de selección natural, llamada "selección estabilizadora", mantiene características funcionales en las especies, pero es difícil encontrar evidencia de este tipo de selección mediante la investigación. Por otro lado, la "deriva genética aleatoria", donde las variaciones genéticas ocurren aleatoriamente a lo largo del tiempo, es un proceso evolutivo que afecta a características cuyo mantenimiento generalmente no es importante.
Primero, los investigadores observaron cómo las hormigas usan una pequeña espuela que se proyecta desde sus patas y vieron que usaban con frecuencia las espuelas delanteras para limpiarse las antenas, un órgano sensorial importante en las hormigas. Por el contrario, las espuelas traseras sólo se empleaban en raras ocasiones para rascarse la superficie posterior del abdomen, donde no hay órganos importantes.
El equipo asumió que las fuerzas de selección natural afectarían de manera importante al estímulo delantero, debido a su importancia relativa y su forma especial de cepillo que sirve como un órgano de limpieza. También asumieron que la espuela posterior menos importante funcionalmente estaría relativamente no afectada por las fuerzas naturales de selección.
Los científicos hallaron diferencias genéticas significativas entre diez poblaciones de hormigas de la especie, lo que implica un flujo genético limitado entre ellas. También encontraron evidencia limitada de endogamia dentro de las poblaciones, lo que significa que cualquier diferencia morfológica observada dentro y entre las poblaciones reflejaría la influencia de la selección natural sobre cada carácter.
Comparando las espuelas en las poblaciones de hormigas, vieron variaciones significativas en las longitudes de las espuelas traseras menos importantes, lo que corresponde a la deriva genética aleatoria que se produce con el tiempo. También encontraron un menor grado de variación en la longitud de la espuela frontal entre las poblaciones de hormigas y entre ellas.
"Nuestros resultados sugieren que la selección estabilizadora está en el juego, manteniendo estas características funcionalmente importantes en cada población, mientras que las características menos importantes se han diversificado con el tiempo", dice Eisuke Hasegawa, autor del artículo sobre este trabajo publicado en 'Scientific Reports'. "Más investigaciones deberían ayudarnos a entender las fuerzas evolutivas que generan diversidad y similitud entre las poblaciones", concluye.