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El entierro de sedimentos, clave para la vida avanzada en la Tierra

El repentino aumento de oxígeno en la Tierra durante el Cámbrico estuvo vinculado a un rápido entierro de sedimentos que contenían grandes cantidades de materia orgánica rica en carbono.
La clave para el desarrollo de la vida animal avanzada en la Tierra, dice el coautor del estudio Shanan Peters, profesor de Geociencias en la Universidad de Wisconsin-Madison, es reconocer que el almacenamiento de sedimentos obstruye la oxidación del carbono.
Sin entierro, esta reacción de oxidación hace que el material vegetal muerto en el área de la superficie de la Tierra se queme. Eso hace que el carbono que contiene, que se originó en la atmósfera, se una con el oxígeno para formar dióxido de carbono. Y para que el oxígeno se acumule en la atmósfera, la materia orgánica vegetal se debe proteger de la oxidación.
Y eso es exactamente lo que sucede cuando la materia orgánica --la materia prima de carbón, petróleo y el gas natural-- queda enterrada a través de procesos geológicos.
Para demostrar este caso, Peters y su compañero postdoctoral Jon Husson explotaron un único conjunto de datos denominado Macrostrat, una acumulación de información geológica sobre América del Norte, cuyo desarrollo Peters ha regido durante 10 años.
Los gráficos paralelos de oxígeno en la atmósfera y los sedimentos de enterramiento, basados en la formación de roca sedimentaria, indican una relación entre oxígeno y sedimentos. Ambos gráficos muestran un pico más pequeño hace 2.300 millones de años atrás y otro más grande hace unos 500 millones de años.
"Es una correlación, pero nuestro argumento es que hay conexiones mecanicistas entre geologúa y la historia del oxígeno atmosférico," dice Husson. "Cuando se almacenan los sedimentos, contienen materia orgánica que se formó por la fotosíntesis, que convirtió dióxido de carbono en biomasa y liberó oxígeno a la atmósfera. El entierro elimina el carbono de la superficie de la Tierra evitando la unión de oxígeno molecular extraído de la atmósfera."
Algunos de los aumentos repentinos en el entierro de sedimentos que Husson y Peters identificaron coincidieron con la formación de extensos campos de combustible fósil que todavía se extraen hoy, incluyendo la cuenca del Pérmico, rica en petróleo, en Texas, y las minas de carbón de Pennsylvania de los Apalaches.
"El entierro de los sedimentos que formaron los combustibles fósiles fue la clave para la vida animal avanzada en la Tierra", dice Peters, señalando que la vida multicelular es en gran parte una creación del Cámbrico.