Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

‘Solar impulse 2’, el primer avión en intentar dar la vuelta al mundo con energía solar

Los pilotos profesionales Bertrand Piccard y André Borschberg comienzan la extraordinaria misión de dar la vuelta al mundo en un avión movido exclusivamente a través de energía solar. Sin hacer uso de una gota de combustible, 'Solar Impulse 2', nombre de la aeronave, se embarca en un viaje de 5 meses que pretende lanzar un mensaje de sostenibilidad a un mundo cada vez más afectado por las consecuencias del cambio climático.

Los avances de la técnica no cesan en su intento por intentar alcanzar logros que hace apenas unos años podían parecer sencillamente imposibles. En este caso, la innovación y la tecnología se han propuesto en conjunto conseguir que un avión, movido exclusivamente por energía solar, consiga la ya de por sí larga y tediosa tarea de dar la vuelta alrededor del mundo.
'Solar Impulse 2' ha sido el nombre elegido para el aeronave que, bajo el mando de los pilotos profesionales de origen suizo, Bertrand Piccard y André Borschberg, parte desde Abu Dhabi con el objetivo de finalizar la empresa que desde 2005 estos dos comenzaron.
Los problemas de financiación que encontraron así como las pruebas múltiples pruebas necesarias para dotar al proyecto de solidez y seguridad, retrasaron la misión hasta hoy, fecha escogida para intentar alcanzar este hito de recorrer el mundo empleando tan solo energía renovable.
En total, tal y como recoge 'BBC', se espera que el viaje dure cinco meses, dividido en 12 etapas con el propósito de realizar paradas puntuales en diversos lugares para asegurar el correcto funcionamiento del aeronave y llevar a cabo labores de mantenimiento que posibiliten completar la gesta. Además, durante las mismas, ambos pilotos se irán turnando para evitar el cansancio, dado que mientras están el aire tan solo podrán echarse la siesta en un periodo de tiempo máximo de 20 minutos.
"Puede que tengamos que viajar durante cinco días y cinco noches para recorrer los grandes océanos. Será un desafío pero tenemos los próximos dos meses, mientras volamos a China, para entrenar y prepararnos", afirma Borscherg en declaraciones recogidas por 'BBC'.
De este modo, deberán afrontar un viaje de gran sacrificio, exigido por un avión cuya envergadura supera con sus 72 metros a la de un Jumbo 747 pese a ser, con 2,3 toneladas de peso, sumamente ligero, –especialmente teniendo en cuenta que un total de 17.000 células solares recubren sus alas–. Gracias a estas últimas, y a las baterías de iones de litio de alta densidad energética, el avión goza de autonomía tanto por el día como por la noche.
Además, la estrecha cabina mide 3,8 centímetros cúbicos, por lo que también se trata de un trayecto no apto para claustrofóbicos.
En cualquier caso, Bertrand y André afirman que cualquier esfuerzo es poco para conseguir su sueño y enviar a la vez un mensaje al mundo, mostrándoles que las energías renovables son la mejor solución, –y una solución perfectamente viable–, para lograr una vida y un consumo sostenible que preserve nuestro planeta y mitigue los reconocidos efectos del cambio climático.