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Samsung quiere poner "punto y final" a la crisis del Note 7, que afectó al 0,01% de los 3,6 millones de móviles vendidos

Samsung quiere poner "punto y final" a la larga crisis del Galaxy Note 7, que afectó a 330 de un total de 3,6 millones de unidades vendidas o, lo que es lo mismo, a un móvil de cada 11.000 (el 0,01 por ciento). Un porcentaje muy pequeño para un gran quebradero de cabeza, que la compañía surcoreana ha tratado de solventar con "responsabilidad" y "la máxima transparencia".
"Siempre hemos pensado en primer lugar en el cliente. Para cualquier otra organización este incidente --en referencia a la crisis del Note 7-- habría puesto en peligro el futuro, pero Samsung es una compañía sólida", ha explicado Celestino García, vicepresidente corporativo de Samsung Electronics España, en un encuentro con la prensa celebrado horas después de que en Seúl se revelase la causa de que algunos terminales se calentasen hasta llegar a incendiarse.
Samsung ha logrado retirar el 96 por ciento de los dispositivos que se llegaron a distribuir a nivel mundial. En cuanto al 4 por ciento restante, la compañía asegura que "los riesgos se han reducido al mínimo", ya que en el caso de se utilicen se haría bajo un nuevo sofware desarrollado especialmente para evitar problemas de recalentamiento.
En España solo llegó a distribuirse este modelo en fase de preventa. "Solo cientos de unidades" se vendieron en España, ha indicado Celestino García, que recuerda que la comercialización a gran escala solo tuvo lugar en cinco países, entre los que destacan Corea, China y Estados Unidos, donde se habrían registrado las principales incidencias.
EL IMPACTO ECONÓMICO DE LA CRISIS
Por ello, aunque Celestino reconoce que la crisis "también ha tenido impacto en España", las cifras que se aportan son a nivel mundial, registrando pérdidas de hasta 7.500 millones de dólares --3.000 de ellos derivados de los programas de recogida y sustitución del Note 7 y 4.500 de la 'no venta' de terminales entre finales de 2016 y el primer trimestre de 2017--.
En este encuentro informal con la prensa, los portavoces de Samsung en España han querido insistir en que la compañía ha abierto las puertas de su casa a tres institutos independientes, asegurándose de que la investigación se desarrollase con "total transparencia". Asimismo, han recordado que se va a compartir toda la información con otras compañías que fabrican baterías de litio para mejorar la calidad y seguridad de cara al futuro.
También han incidido en el hecho de que, pese al duro golpe, la empresa sigue creciendo y los próximos resultados "van a ser buenos incluso en estas circunstancias". En este sentido, han asegurado que la campaña de Navidad del Galaxy S7 ha sido muy buena y mantienen "buenas perspectivas" de cara a 2017.
Por último, han desvinculado el hecho de que el Galaxy S8 no vaya a presentarse en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona con los problemas con el Note 7. "La decisión responde únicamente a los tiempos que necesita el nuevo terminal. Cada dispositivo tiene su propio ADN", han concluido.