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El Proyecto Génesis pretende llevar vida a planetas de habitabilidad breve

EL físico teórico de la Universidad Johann Wolfgang Goethe, Claudius Gros, ha planteado la posibilidad de transplantar vida a otros planetas en un ensayo que se publicará en Astrophysics and Space Science.
En los últimos años, la búsqueda de exoplanetas ha identificado muy diferentes tipos. "Es seguro que vamos a descubrir un gran número de exoplanetas que son habitables de forma intermitente pero no de forma permanente. La vida, de hecho, debería ser posible en esos planetas, pero no tendría tiempo para crecer y desarrollarse independientemente", ha señalado Gros. En este contexto, ha investigado si sería posible, dar vida a los planetas con la habitabilidad transitoria.
Desde un punto de vista técnico, una misión de tipo Génesis se podría lograr en unas pocas décadas con la ayuda de micronaves interestelares no tripuladas micro-naves que podrían ser aceleradas y frenadas de forma pasiva.
A su llegada, un laboratorio genético automatizado a bordo de la sonda sintetizaría una selección de organismos unicelulares con el objetivo de establecer una ecosfera de organismos unicelulares en el planeta de destino. Esta ecosfera podría desarrollarse de manera autónoma y posteriormente dar lugar a formas de vida complejas.
"De esta manera, podríamos saltar los 4.000 millones de años que la Tierra necesitó para alcanzar el estado Precámbrico a partir del cual el mundo animal se desarrolló hace unos 500 millones de años", ha explicado Gros. Con el fin de no poner en peligro la vida que ya pudiera estar presente, las sondas Genesis serían destinadas solamente a planetas deshabitados, explica en un comunicado.
La duración real de la misión es irrelevante para el proyecto, ya que las escalas de tiempo para el desarrollo geo-evolutivo del planeta de destino oscilan entre unas pocas decenas de millones y cien millones de años. El proyecto Génesis, por lo tanto, no tiene ningún beneficio para los habitantes de la Tierra. "Sin embargo, nos permitiría devolver algo a la vida", ha indicado Gros.
En este contexto, se plantea si deberían esperarse incompatibilidades biológicas en el caso de que la colonización de una segunda Tierra se desarrollara completamente en términos de evolución. "Eso parece ser en este momento altamente improbable", ha asegurado el físico, rebajando cualquier exceso de expectativas.