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La nave OSIRIS-REx se dispone a viajar al temido asteroide Bennu

La NASA ultima los preparativos para lanzar la nave OSIRIS-REx con la misión de visitar el asteroide Bennu, y confirmar si podría impactar con la Tierra. El despegue de la misión está programado para el 8 de septiembre a las 23.05 GMT a bordo de un cohete Atlas V, desde Cabo Cañaveral.
OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security - Regolith Explorer), tiene previsto un crucero aproximado de dos años para llegar a Bennu en 2018. A su llegada, pasará otros dos años realizando operaciones de reconocimiento de la superficie antes de realizar una maniobra de toma de muestras en 2020. Los 60 gramos recogidos llegarán a la Tierra en 2023.
Los científicos esperan que Bennu pueda contener pistas sobre el origen del sistema solar y la fuente del agua y las moléculas orgánicas que pueden haber hecho su camino a la Tierra.
Pero también se tiene en cuenta que este asteroide presenta incertidumbres sobre su trayectoria, que dejan abierta una pequeña posibilidad de impacto contra la Tierra a finales del siglo XXII. La misión permitirá salir de dudas en relación al riesgo de impacto.
Bennu es entre cuatro mil a cinco mil veces más masivo que el meteorito que explotó sobre Chelyabinsk en Rusia en 2013, según ha explicado el investigador principal de la misión OSIRIS-REx, Dante Lauretta.
"Para predecir con precisión su evolución orbital futura, tenemos no sólo que entender la fuerza de la gravedad, sino fuerzas térmicas en el asteroide que pueden alterar significativamente su camino en el futuro. Así que vamos a estudiar, no solo la emisión térmica que sale de Bennu, sino que también vamos a producir un modelo global para asegurarnos de entender la dinámica subyacente; así que podemos usarlo para predecir de forma precisa dónde estará Bennu en el futuro, y aplicarlo a otros asteroides peligrosos, para relamente entender los riesgos de impacto", ha declarado.