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Investigadores establecen un nuevo modelo que podría ayudar a predecir los terremotos

Un equipo dirigido por la Universidad de Nagoya ha revelado los mecanismos detrás de diferentes terremotos en un límite de placa en la costa oeste de América del Sur, lo que arroja luz sobre eventos sísmicos históricos y que potencialmente ayudará en la predicción del riesgo futuro de estos desastres naturales.
Cuando las placas tectónicas que han estado deslizándose una sobre otra se atascan, una enorme cantidad de energía acaba acumulándose, liberándose eventualmente en forma de terremoto. Aunque se sabe mucho sobre los mecanismos que subyacen a este proceso, queda mucho por comprender acerca de lo que ocurre en determinados límites de las placas para determinar el riesgo de terremotos y tsunamis en sitios específicos y para predecir potencialmente cuándo podrían ocurrir estos fenómenos.
Los investigadores de la Universidad de Nagoya y sus colegas en América del Sur estudiaron varios terremotos que se produjeron en la zona de subducción entre Ecuador y Colombia en los últimos cien años, revelando las relaciones entre los diferentes terremotos y el tamaño y la ubicación de las rupturas en los límites de placas que los causó. Los hallazgos han sido publicados en la revista 'Geophysical Research Letters'.
El equipo utilizó una combinación de fuentes de datos y modelos para estudiar los grandes terremotos que azotaron la costa oeste de América del Sur en 1906, 1942, 1958, 1979, y 2016. Estos datos incluían información de las formas de onda de tsunamis registrada en los sitios a través del Pacífico, consiguiendo datos de olas sísmicas obtenidos mediante la monitorización de estaciones en Ecuador y Colombia, así como el trabajo previo de la intensidad de acoplamiento de placas adyacentes, y la distancia a la que se deslizaban una sobre otra para causar cada terremoto.
"La zona de subducción entre Ecuador y Colombia, donde la placa de Nazca pasa por debajo de la placa de América del Sur, es particularmente interesante debido a la frecuencia de grandes terremotos allí", dice el autor del estudio Hiroyuki Kumagai, de la Escuela Superior de Estudios Ambientales de la Universidad de Nagoya. "También es un buen sitio para investigar si las rupturas en los límites de placas que causan enormes terremotos están vinculados a grandes terremotos posteriores años o décadas más tarde", añade el investigador.
Modelando cuidadosamente la zona de falla donde estos terremotos surgieron en combinación con los otros datos, el equipo demostró que el terremoto más fuerte, el de 1906, implicó una ruptura en un sitio diferente que los otros terremotos. El equipo también utilizó datos sobre la velocidad conocida a la que las placas se mueven una sobre otra y el simulado 'deslizamiento' de una placa asociada con el terremoto de 2016 para demostrar que los terremotos de 1942 y 2016 fueron provocados por rupturas en el mismo sitio.
"Ahora que podemos relacionar con precisión los terremotos anteriores a rupturas en sitios específicos a lo largo de los límites de placas, podemos evaluar los riesgos asociados con la acumulación de presión en estos sitios y la frecuencia probable de los terremotos allí", dice el autor principal Masahiro Yoshimoto. "Nuestros datos también revelan por primera vez las diferencias en los mecanismos de ruptura entre fosas oceánicas y regiones costeras más profundas en esta zona de subducción", agrega.
Los resultados proporcionan una base para establecer herramientas de predicción de riesgo con el objetivo de evaluar la probabilidad de azote de terremotos y tsunamis en esta región y su periodicidad e intensidad potencial.