Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Descubierta en Japón una nueva especie de planta parasitaria

Algunas especies de plantas han abandonado la fotosíntesis, en su lugar alimentando sus raíces de hongos y moho, por lo que han recibido el nombre de micoheterotrofia. Un fotógrafo japonés ha descubierto una nueva especie de planta parasitaria en los bosques de laurel de las tierras bajas de Yakushima y lo ha bautizado como 'Lecanorchis tabugawaensis'.
Poseer clorofila y participar en la fotosíntesis se establece a menudo como rasgos definitorios importantes de las plantas, pero algunas especies de plantas no optan por este sistema. Como las micoheterotrofias no realizan la fotosíntesis, sólo se muestran por encima de la tierra cuando sacan sus frutos o sus flores, pero como muchas tienen periodos de floración muy cortos y son de pequeño tamaño, resultan difíciles de encontrar y clasificar.
El profesor asociado del proyecto Suetsugu Kenji, de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Universidad de Kobe, en Japón, está documentando la distribución de plantas micoheterotróficas en Japón. En julio de 2015, mientras trabajaba con el profesor Suetsugu en Yakushima, el fotógrafo Yamashita Hiroaki descubrió una micoheterotrofia desconocida de la familia 'orchidaceous' en los bosques de laurel de las tierras bajas.
El profesor Suetsugu realizó un examen detallado de las características morfológicas de la planta con el especialista independiente Fukunaga Hirokazu, lo que reveló que la planta era un pariente cercano de la orquídea 'Lecanorchis amethystea', pero las diferencias claras en la parte interna de la flor demostraron que era una nueva especie. La especie se llamó 'Lecanorchis tabugawaensis', como se detalla en un artículo publicado este jueves en 'Phytokeys'.
La planta descubierta en Yakushima por el fotógrafo Yamashita Hiroaki en julio de 2015 tiene tallos de entre 20 y 40 centímetros de largo, y entre julio y agosto en cada tallo brotan unas cinco flores blancas, cada una de aproximadamente 2 centímetros de tamaño. Su lugar de descubrimiento y su tocaya 'Tabugawa' es el hogar de muchas otras especies de plantas en peligro de extinción como 'Lecanorchis virella', 'Lecanorchis trachycaula', 'Vexillabium yakushimense', 'Apostoasia nipponica', 'Lycopodium sieboldii' y 'Lysionotus pauciflorus'.
UN RICO ECOSISTEMA BAJO EL SUELO
Las plantas micoheterotróficas existen como parásitos dentro de los ecosistemas forestales, ya que para prosperar, necesitan un ecosistema saludable y estable con recursos de sobra. El descubrimiento de especies micoheterotróficas demuestra que el área de Tabugawa es el hogar de un ecosistema rico bajo el suelo del bosque, incluyendo una red de hongos que no puede verse a simple vista.
Recientemente, se descubrieron varias especies de micoheterotróficas en Yakushima, 'Oxygyne yamashitae' en 2008, 'Gastrodia uraiensis' en 2015 y este año 'Sciaphila yakushimensis' y 'Lecanorchis tabugawaensis'. Estos descubrimientos son evidencia de los abundantes ecosistemas sustentados por los bosques primitivos de Yakushima, pero cuando la mayoría de la gente piensa en Yakushima, su atención se centra en los cedros de Jomon a 500 metros sobre el nivel del mar y el valor de los bosques de laurel de las tierras bajas no es ampliamente conocido.
El área de Tabugawa donde fue descubierta esta nueva especie en peligro de extinción no es un parque nacional o un sitio del patrimonio mundial, es un área desprotegida donde se permite la tala. La tala del cedro se produce cerca y preocupa que esta práctica pueda secar el área, cambiando la micoflora y creando un ambiente inhóspito.
A principios del siglo XX, el biólogo japonés Kumagusu Minakata hizo hincapié en que un entorno en el que las plantas que no usan la fotosíntesis pueden crecer es un santuario y esos lugares deben ser valorados y preservados. 'Lecanorchis tabugawaensis', hospedado por hongos que viven en este ecosistema, es una prueba más de la importancia de los bosques de laurel de tierras bajas de Yakushima.