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El CSIC enviará semillas a la Estación Espacial el 1 de junio para estudiar el cultivo de plantas en el espacio

Un equipo internacional, liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), efectuará un experimento que consistirá en el envío de semillas de una especie vegetal a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), para estudiar el cultivo de plantas en condiciones de gravedad cero.
El experimento, denominado Seedling Growth-3, forma parte de la misión espacial SpaceX-11 de la ISS y el lanzamiento se efectuará el próximo jueves 1 de junio desde Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos).
El investigador español Francisco Javier Medina, del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB-CSIC), lidera el proyecto, que incluye dos laboratorios franceses y está dirigido por la Universidad de Carolina del Norte. Además, cuenta con el respaldo de las Agencias Espaciales Europea (ESA) y Norteamericana (NASA).
"Este experimento, resultado de la colaboración entre grupos de investigación europeos y norteamericanos, es el tercero y último de una serie cuyo objetivo es conocer los efectos de la ausencia de gravedad sobre el desarrollo de las plantas para hacer posible el cultivo de especies vegetales de interés en el ambiente espacial", señala Medina, que considera que "el cultivo de plantas es imprescindible como apoyo de la exploración humana del espacio y, en concreto, para sostener la presencia de seres humanos en Marte".
Concretamente, se enviará a la ISS semillas de la especie vegetal modelo 'Arabidopsis thaliana'. "Esta planta, emparentada con la col, el nabo, el rábano y la mostaza, se utiliza en investigación porque se conocen muchos datos sobre ella (entre ellos su genoma completo)", informa Medina, que considera que la planta es "fácil de manipular y de cultivar", por lo que se pueden obtener "numerosos datos biológicos con mucha más facilidad que en las especies de interés agrícola, en las que luego se aplica la información obtenida en esta especie modelo".
Según explica el investigador, las condiciones ambientales del espacio, especialmente la ausencia de gravedad, representan para las plantas un estrés comparable a la salinidad, la sequía, el frío y el calor, de modo que el experimento que se va a realizar utilizará métodos similares a los que se emplean en las investigaciones sobre la respuesta de las plantas al cambio climático en la Tierra.
LECHUGAS QUE CRECIERON EN LA ISS
Tal y como indica Medina, investigadores norteamericanos consiguieron hace unos meses hacer crecer lechugas en la ISS. De hecho, fueron ingeridas por los astronautas. No obstante, Medina asegura que aun así, no se conocen todavía las claves biológicas de la adaptación de las plantas a la vida en un ambiente sin gravedad. "Este es un factor ambiental esencial para el desarrollo de las plantas y existen numerosos estudios que muestran importantes alteraciones a nivel celular y molecular inducidas por la ingravidez", añade.
Según afirma Medina, para que el cultivo de plantas en el espacio se realice "sin incertidumbres, de modo sistemático, fiable y productivo", es "imprescindible" conocer cuáles son los mecanismos biológicos de la adaptación.
"El proyecto Seedling Growth, en sus sucesivas fases, analiza el papel de la luz en estos mecanismos de adaptación, con resultados satisfactorios hasta el momento, que se pretenden consolidar y ampliar en esta tercera parte", detalla.
En el ámbito español, el análisis de las muestras en el CIB-CSIC está financiado por el Plan Estatal de I+D+i. El experimento Seedling Growth-3 incorpora tecnología espacial española. La preservación de las muestras para analizarlas en la Tierra se realizará con el instrumento FixBox, diseñado y construido por la empresa Sener S.A. con financiación de la ESA.