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Adiós Hubble. Las galaxias pueden agruparse según propiedades físicas

Astrónomos australianos han propuesto una clasificación de las galaxias de acuerdo a sus propiedades físicas más que por la interpretación humana de su apariencia. Durante los últimos 200 años, los telescopios han sido capaces de observar galaxias más allá de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.
Sólo unos pocos fueron visibles al principio, pero telescopios más potentes aumentaron su número de forma que resultó crucial para los astrónomos llegar a una forma de agrupar los diferentes tipos de galaxias.
En 1926, el famoso astrónomo estadounidense Edwin Hubble refinó un sistema que clasifica las galaxias en espirales, elípticas, lenticulares o de forma irregular. Este sistema, conocido como la secuencia de Hubble, es la forma más común de clasificar las galaxias hasta nuestros días.
A pesar de su éxito, los criterios del esquema de Hubble son subjetivos, y sólo están indirectamente relacionados con las propiedades físicas de las galaxias. Esto ha obstaculizado significativamente los intentos de identificar los caminos evolutivos seguidos por diferentes tipos de galaxias tal como lentamente cambian a lo largo de millones de años.
Luca Cortese, del nodo del Centro Internacional de Radioastronomía Investigación (ICRAR) en la Universidad de Australia Occidental, subraya que las instalaciones astronómicas del mundo ahora están produciendo encuestas que incluyen a cientos de miles de galaxias, en lugar de los cientos con que trabajaban Hubble y sus contemporáneos.
"Realmente necesitamos una manera de clasificar galaxias consistentemente, usando instrumentos que midan las propiedades físicas en lugar de dedicar tiempo a técnicas subjetivas de interpretación", dijo en un comunicado del Australian Astronomical Observatory.
En un estudio dirigido por Cortese, un equipo de astrónomos ha utilizó una técnico conocida como Espectroscopía de Campo Integral QUANTIFY para saber cuánto gas y estrellas se mueven dentro de las galaxia y reinterpretar la secuencia de Hubble como un sistema físicamente basado en un sistema de clasificación de dos dimensiones.
"Gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, podemos mapear con gran detalle la distribución y la velocidad de los diferentes componentes de las galaxias. Luego, utilizando esta información estamos en condiciones de determinar el momento angular total de una galaxia, que es la magnitud física fundamental que afecta a la forma en que la galaxia va a evolucionar durante millones de años.
"Sorprendentemente, los tipos de galaxias descritos por el esquema de Hubble parecen estar determinados por dos propiedades principales de las galaxias: masa y momento angular. Esto nos proporciona una interpretación física de la bien conocida secuencia de Hubble, eliminando la subjetividad y el sesgo de una clasificación visual basada en la percepción humana en lugar de la medición real".
El nuevo estudio incluyó a 488 galaxias observadas por el telescopio angloaustraliano de 3.9 metros en Nueva Gales del Sur y un instrumento instalado en el telescopio SAMI (Sydney-AAO Multi-object Integral-field spectrograph).
El proyecto SAMI, dirigido por la Universidad de Sydney y el ARC Centre of Excellence for All-sky Astrophysics (CAASTRO), tiene como objetivo crear una primera encuesta a gran escala de las galaxias que mida la velocidad y la distribución de gas y las estrellas de diferentes edades en miles de sistemas.