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Cuando los padres son los que denuncian la violencia de género que sufre su hija

Los Mossos tuvieron que derribar la puerta de la casa que compartía con su supuesto maltratador cuando Silvia, de 33 años, pidió auxilio por el balcón. Gritaba porque su agresor amenazaba con matarla por haber abortado. Pese a todo, ella se ha negado a ratificar la denuncia que puso en un principio contra Israel, que ya se encuentra en la cárcel por pegar a su anterior pareja.

Han tenido que ser los padres de ella los que se presenten como acusación. Afirman que su hija ocultaba los golpes con maquillaje. Se han puesto en contra de Silvia porque prefieren que su hija no les hable antes que verla muerta.