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Una joven argentina denuncia el acoso sexual callejero en un vídeo viral

Aixa Rizzo, de 20 años, es una joven argentina que empezó a ser objeto de piropos callejeros por parte de un grupo de trabajadores cerca de su casa. Cuando los obreros empezaron a subir el tono, esta estudiante de Buenos Aires decidió enfrentarlos y pedirles que por favor dejaran de "gritarle groserías".

“Funcionó por un día", relata en su video de YouTube publicado el 2 de abril, que ya cuenta con más de 390.000 visitas. Ese día que decidió grabar su testimonio la situación había empeorado. "No quiero pensar que sabían que estaba sola en casa", reflexiona Rizzo en su vídeo. Tras una pausa, cuenta cómo al salir de su casa uno de los hombres la empezó a seguir y otros aparecieron en la esquina. "¿Y a esta, a dónde la llevamos?", gritó uno. Aixa Rizzo decidió esperar hasta que se acercaran y hacer lo que desde hacía tiempo tenía planeado en un caso así: rociarlos con gas pimienta. Escapó, paró el primer taxi que pasó.
Decidió poner la denuncia, pero le dijeron que “por un piropo no puedes hacer una denuncia", le dijo uno de los hombres al otro lado de la línea habilitada para recibir denuncias de hostigamiento. Cuando finalmente le preguntó qué le habían dicho y escuchar a la joven, decidió aceptar la denuncia, pero también le aconsejó que la próxima vez no se defendiera porque podría ser ella la acusada por lesiones. Esta fue la gota que rebasó el vaso. Rizzo decidió tomar cartas en el asunto, acudir  a las redes sociales y dar la cara. "Que la cultura de la violación existe, y que hay una impunidad total, está más que claro", dice al final de los más de tres minutos del video.
Con el vídeo, Rizzo decidió hacerle frente al miedo. "Esto es algo que cometen hombres de todas las edades y tenemos que empezar a frenar la violencia de género", señala. Esta joven se sintió inspirada por los esfuerzos que hace la agrupación Acción Respeto: "por una calle libre de acoso". Este grupo de Facebook se creó hace un año y cuenta con más de 125.000 miembros. Muchas de las entradas son mensajes ofensivos que sus miembros escuchan en las calles. "Si te incomoda leerlo, imagínate escucharlo", reza al final de cada mensaje.
La experiencia de Rizzo ha sido ampliamente comentada por los medios argentinos. El fiscal general de la ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo, conoce la historia y confirmó a BBC Mundo que la joven puso la demanda y uno de los fiscales de distrito sigue el caso.
En Argentina, el hostigamiento callejero se trata como violencia de género. "Es una práctica que se realiza pero va en desuso", aclara Ocampo. "Pero existe y tiene su explicación en la cultura machista".
El problema es que son pocas las veces que a la justicia llegan este tipo de casos. "No significa que no sea grave, lo que ocurre es que a veces la gente no sabe que lo puede denunciar o creen que es algo común". Los hombres que presuntamente acosaron a Aixa trabajaban para una subcontratista de la compañía eléctrica Edenor.