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Así fueron las últimas horas del niño asesinado por su padre

Dicen que los fines de semana con su hijo, los que le tocaban, dos al mes, eran todos iguales: en pijama y en casa. Pero que hace unos días, el fin de semana en el que lo mató, todo cambió. Marcos se llevó al pequeño Javi a comer fuera de casa, una hora después, lo asesinaría con una pala.

El sábado, su padre lo recoge del punto de encuentro y va a casa de su madre, la abuela del niño, donde vivía. En casa de sus abuelos paternos estaba 2 fines de semana al mes, lo habitual es que no saliese de casa, al día siguiente desayuna en un bar cercano.

Marcos vuelve a casa y regresa horas más tarde al bar junto con el niño. Se piden dos refrescos y algo raro en él, habla, critica a la madre y al niño que siempre está jugando con videojuegos.

El domingo a las 15:00 horas, Marcos lleva a su hijo a un paraje  de Rodeiro,  donde su madre tiene un casa,  aquí según confesó mató a su propio hijo de un golpe  y lo dejó tirado

A las 5 de la tarde regresa al bar de esa mañana y  a las 8 de la tarde regrasa a casa . Pero su ex mujer da la voz de alarma porque el niño no había sido devuelto. Al día siguiente Marcos es detenido en un hostal.