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Pagan 10.000 dólares para curarse la homosexualidad sin resultado

Imagen de archivo de una boda gaycuatro.com

Sheldon Bruck no quería contarle a sus padres, judíos ortodoxos, que era gay. Así que trató de buscar una salida a través de una organización de su misma religión que prometía curar lo que considera "un desorden mental". El entonces adolescente de 17 años, se sometió a una terapia de conversión que cuesta hasta 10.000 dólares y ahora, junto a otros tres afectados, ha denunciado por estafa los falsos tratamientos.

Sheldon Bruck acudió a la organización 'Judíos que ofrecen Nuevas Alternativas de Curación' (JONAH, por sus siglas en inglés) en Nueva Jersey, que prometía volver heterosexuales a las personas atraídas sexualmente por su mismo sexo.
El grupo asegura en su portal de internet que ayuda a personas que “luchan con la atracción sexual no deseada por el mismo género".
Uno de los directores de JONAH, Arthur Goldberg, le prometió a Bruck que lo ayudaría a cambiar su inclinación homosexual a heterosexual, según publicó la CNN.
Ahora este directivo junto a otros consejeros se enfrentan a una demanda por fraude, la primera vez que en EEUU se lleva un caso de terapias de conversión ante los jueces.
JONAH, a pesar de que no quiso responder a las llamadas de los medios estadounidenses mantiene en su página web varias historias de éxito de participantes en estos tratamientos con cartas de éstos y de sus agradecidas familias.
Sin embargo, para Bruck y otras tres personas está claro que los han engañado al prometerles que eran capaces de reconvertir el desorden mental de ser gay, algo que desde hace 40 años la Asociación Estadounidense de Psiquiatría ha desmentido.
Los cuatro afectados que se sometieron a una terapia que llega a costar hasta 10.000 dólares explican que ésta los puso en riesgo de "depresión, ansiedad y conductas autodestructivas” al no ver avances.
Las terapias
Las técnicas de la terapia de conversión incluían que los jóvenes se desnudaran en sesiones de grupo y abrazaran a otros pacientes del mismo sexo, así como pegarle a un busto que representaba a sus madres con una raqueta de tenis, visitar baños públicos “para estar desnudos junto a figuras paternas” y ser llamados “maricas”, según se lee en la demanda.
Otro de los jóvenes, que presentó la demanda, aseguró haber sido "objeto de un terrible abuso que me recordó la traumática agresión que experimenté cuando era más joven”, según contó en rueda de prensa.
El terapeuta que llevaba la sesión le pidió "al joven pararse frente a un espejo”, se indica en el documento judicial. “Después le pidió decir algo negativo sobre sí mismo, quitarse una prenda y repetir el proceso hasta quedarse desnudo. Entonces el paciente tuvo que tocarle el pene y el trasero a su terapeuta.
Otros dos demandantes contaros experiencias similares y cuentan que los tratamientos los dejaron en estados depresivos y con ideas suicidas.
En EEUU existen 70 centros de conversión que prometen curar la homosexualidad.