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Huéspedes de hotel convertidos en ladrones

Ya no sólo se llevan los jaboncitos o, los más osados, las toallas. Ahora los huéspedes tamibén roban albornoces, el secador, lámparas y hasta los cuadros de la habitación, todo lo que cabe en la maleta. Las grandes cadenas afirman que pierden en este tipo de robos hasta 200.000 euros al año. También desaparecen cosas tan ridículas como las pilas del mando a distancia. Para muchos, es una gamberrada. En Internet comparten sus experiencias, a explicar cómo robar en determinado hotel. También hay ladrones especializados en hoteles: se hacen pasar por clientes y buscan un puerta mal cerrada para entrar y robar. Para detectarles hay establecimientos que contratan detectives. Y ¡ojo!, lo último en estafas: hay bandas especializadas que copian las webs de los hoteles. Por lo que, cuando reservamos y pagamos con nuestra tarjeta, estamos ingresando el dinero en la cuenta de estos delincuentes.