Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Manipulación fotográfica a la china

retoque fotografico,manipulación,errores photoshop,cuatro.com

Los protagonistas de los retoques fotográficos pueden ser modelos, estrellas de cine o políticos, como en este caso. La visita de cuatro funcionarios chinos a un una residencia de jubilados en Ningguo terminó con las habituales fotografías. Esta, sin embargo, fue tan manipulada en Photoshop, que terminó siendo el hazmerreír y blanco de todas las críticas en las redes sociales.

En la imagen, donde aparecen cuatro políticos, entre ellos el vicealcalde de Ningguo, que se asoma amenazadoramente sobre el pobre jubilado, que luce demasiado pequeño en relación con las otras figuras.
Una de ellos, además, le faltan las piernas y bajo su cintura se adivinan restos de la baranda del balcón que no fueron completamente borrados por el diseñador descuidado.
Tras la publicación de semejante despropósito las redes sociales comenzaron a hervir con críticas por el excesivo retoque fotográfico, según publicó The Independent.
Las críticas obligaron a los protagonistas a dar explicaciones que resultaron más disparatadas que las mismas imágenes.
El empleado solo "pegó los planos", porque el anciano estaba sentado en el balcón, demasiado pequeño para todos y la lente de la cámara no abarcaba ambos espacios.
El diseñador además, según la declaración oficial del Gobierno local de Ningguo, en la provincia de Anhui, será sancionado por lo que hizo.
Hasta el periódico Diario del Pueblo se burló de lo ocurrido, porque no es la primera vez que una manipulación fotográfica empaña la imagen de gobierno local.
El diario recordó un episodió igual de grotesco en la que los funcionarios han sido recortados y pegados encima de una carretera como si estuvieran flotando.
No hay que ser muy listo para que cualquiera se percate, aun sin gafas,  de que los cuatro hombres nunca estuvieron allí y de que una imagen no tiene nada que ver con la otra.