Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La reintroducción del buitre negro en la Sierra de la Demanda (Burgos) se pone en marcha con cinco ejemplares

La asociación conservacionista Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (Grefa), en colaboración con varios organismos públicos y entidades, ha puesto en marcha un nuevo proyecto de reintroducción del buitre negro, una especie catalogada en España como amenazada, con el traslado de cinco buitres negros a la Sierra de la Demanda (Burgos).
El objetivo es crear una colonia de cría en el Sistema Ibérico, donde esta rapaz carroñera no se reproduce desde hace más de medio siglo, que ayude a conectar sus grandes poblaciones tradicionales existentes en el centro y el sur de la Península Ibérica con otras más recientes que se han creado ya en el Pirineo catalán y en varias zonas de Francia, a través de proyectos de reintroducción similares.
Cuatro de los cinco buitres negros trasladados --dos machos y dos hembras-- los han cedido las comunidades autónomas de Extremadura, Castilla-La Mancha y Cantabria.
Se trata de animales adultos y subadultos que proceden de diferentes centros de recuperación de fauna silvestre, donde ingresaron en su día para ser tratados de diversos problemas o patologías que sufrieron durante su vida en la naturaleza.
Estas aves, ya plenamente recuperadas tras superar su fase final de rehabilitación en el Hospital de Fauna Salvaje de Grefa han sido introducidas en un gran jaulón de aclimatación ubicado en el término municipal de Huerta de Arriba (Burgos) el pasado 2 de septiembre.
Esta acción se desarrolló durante un acto público al que acudió un centenar de vecinos de esta localidad de la Sierra de la Demanda y de otras cercanas.
Los asistentes pudieron participar en una votación popular para elegir los nombres, todos ellos relacionados con lugares o plantas de la zona, con el que fueron bautizados los buitres negros: Arámol, Arpín, Arzá y Anabia.