Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Siete chefs refugiados preparan los platos típicos de sus países durante el Festival Gastronómico #ConLosRefugiados

En el Festival Gastronómico #ConLosRefugiados, celebrado en Madrid del 19 al 25 de junio, nueve restaurantes de la capital abrieron sus fogones a siete chefs refugiados, quienes prepararon comida de Camerún, Marruecos, Ucrania y Siria. "Mi sueño es abrir mi propio restaurante pero también que la guerra se acabe en Siria, que vuelva a ser todo como antes--, afirma Wesal, refugiada siria que ha participado como chef--. Siria es un buen país, nunca habíamos tenido problemas, habíamos vivido todos juntos, como hermanos".
El objetivo de esta iniciativa ciudadana, que surgió el año pasado en Francia gracias a la cooperación entre la ONG Food Sweet Food y ACNUR, es acercar culturas, cambiar percepciones y favorecer la inserción laboral de los refugiados. Este año se ha celebrado en más de 50 restaurantes de 13 ciudades europeas, incluyendo Madrid, donde se ha llevado a cabo gracias a ACNUR y la asociación de voluntarios Madrid for Refugees.
Así, Wesal A., flebotomista de profesión y amante de la cocina, ha preparado durante el evento algunos de los platos típicos de su país. "Siempre he cocinado para muchas personas-- afirma--. Para mi boda dirigí un equipo que cocinó para 3.000 personas".
Sin embargo, el camino hasta llegar a España no ha sido fácil. Wesal tuvo que huir de Hama (Siria) con su marido y sus hijos por culpa de la guerra. Una decisión difícil de tomar. "Teníamos una buena vida, éramos felices", recuerda. Pero afirma que sus hijos tenían mucho miedo: "siempre estaban nerviosos y temía que una bomba cayera encima de mi casa".
Ahora Wesal es "feliz". Lleva dos años en España, donde ha nacido su cuarto hijo hace cinco meses, y afirma que, a día de hoy, no piensa en volver a Siria. "Queremos quedarnos en España, mis hijos son felices aquí y quiero que estudien en la universidad", asegura, aunque es realista cuando habla de las dificultades con las que se topan día a día las personas que como ella llegan a otro país sin nada, "sin casa, sin trabajo, sin familiares, sin dinero. Hace falta más ayuda para los refugiados".
En 2016, cada minuto 20 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares como consecuencia de la violencia y los conflictos pero también de la persecución y las violaciones de los Derechos Humanos, según el informe 'Tendencias Globales 2016' de ACNUR. En total, cuando acabó el año había en el mundo 65,6 millones de personas desplazadas por la fuerza a nivel mundial, 300.000 más que con respecto a 2015. De ellas, 40,3 millones son desplazados internos y 22,5 son refugiados, a los que se suman 2,8 millones de solicitantes de asilo.
Por países, Siria sigue siendo el que mayor población de desplazados forzosos tiene, con 12 millones de personas. Le siguen Colombia, con 7,7 millones de desplazados forzosos; Afganistán, con 4,7 millones; Irak, 4,2 millones; Sudán del Sur, 3,3 millones; Sudán, con 2,9 millones; República Democrática del Congo, con 2,9 millones; Somalia, 2,6 millones; Nigeria, 2,5 millones; Ucrania, 2,1 millones; y Yemen, 2,1 millones.