Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Increíble recuperación de la mujer anoréxica que estuvo a punto de morir

Increíble recuperación de la mujer anoréxica que estuvo a punto de morirFacebook / NBC Los Angeles

Rachel Farrokh, de 37 años, desarrolló anorexia nerviosa hace décadas. Llegó a estar a punto de morir al pesar 40 libras (18 kilos). Los hospitales rechazaron tratarla porque “la pérdida de peso había sido bajo su responsabilidad”. Rachel y su marido lograron recaudar 200.000 dólares (unos 183.000 euros) para iniciar un tratamiento distinto en una clínica especializada Portugal y así salvar su vida. Ahora, Rachel, visiblemente recuperada, ha participado en la Marcha anual contra los Desórdenes Alimenticios en Washington.

Seis meses después de su desgarrador vídeo explicando su lucha contra la enfermedad durante diez años y su estado de postración, la aspirante a actriz, de California, se ha convertido en una activista y ayuda a otras personas a luchar contra la enfermedad.
Visiblemente recuperada, con más peso, Rachel explicaba a NBC4 News que “tengo una gran familia y se llama el mundo entero”.
Rachel y su marido Rod Edmondson, que dejó su trabajo para cuidar de su mujer las 24 horas del día, estuvieron entre los cientos de personas que marcharon en Washington D.C en la segunda Marcha anual contra los Desórdenes Alimenticios en Washington, informa Daily Mail.
Allí explicó por qué fallaron todos los tratamientos anteriores a los que se sometió. “Mi cuerpo no respondió a ningún tratamiento porque no entendieron que el cerebro tiene que ir junto al cuerpo”, explicaba. Su desorden alimenticio sobrevivió a los numerosos tratamientos, desde Denver, California y acabar finalmente en Portugal, una decisión que significó la diferencia entre la vida y la muerte y el comienzo de su recuperación. “Finalmente fui tratada con respeto, y no sabía que lo merecía”, explica.
Aunque sigue frágil y ha tenido dificultades para tenerse en pie, Rachel ha vivido una sorprendente transformación y busca usar su reconocimiento público para ayudar a otras familias que piden al Congreso cobertura del seguro en la atención hospitalaria para las personas con trastornos de la alimentación. “Tengo mucha gente respaldándome ahora y tengo una plataforma para crear esta conciencia”, explica Rachel.
En su página de Facebook, Rachel alababa en agosto la clínica en Portugal que la trata. “Su metodología de amor y apoyo que hace al paciente sertirse seguro  es algo que nunca había experimentado. En mis pasadas experiencias con tratamientos solo  tuve métodos de recompensa/castigo”. Y añade: “He descubierto la seguridad y el sentimiento de seguridad es esencial para mi recuperación”.