Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Prisión para una mujer que acusó a su expareja de abusar sexualmente de sus hijos

Una mujer ha sido condenada a seis meses de prisión y a pagar una multa de 1.080 euros por presentar una denuncia falsa contra su expareja, a quien acusaba de abusar sexualmente de los dos hijos de once y nueve años que ambos tienen en común.

La mujer, que reconoció los hechos y se conformó con la condena, deberá indemnizar al padre de sus hijos con 500 euros en concepto de daños morales.
Según relata la sentencia que ahora condena a la mujer, ésta "a sabiendas de su falsedad y con absoluto desprecio a la verdad" denunció que sus hijos le habían relatado que su padre veía películas pornográficas delante de ellos.
Además, denunció que el hombre había realizado tocamientos en los genitales de la niña, de once años de edad, y también de su hermano, de nueve años.
La mujer solicitaba además en la denuncia que le fuera suspendida la guarda y custodia que judicialmente había sido otorgada al padre de los niños años atrás.
Sin embargo, la titular del Juzgado de lo Penal nº 3 de Santander no atendió a esta petición y, tras iniciar una investigación sobre los hechos, decidió archivar la causa al poder acreditar que tales hechos no habían sucedido.
Ahora, la mujer ha sido condenada por tal denuncia falsa a seis meses de prisión, si bien la magistrada ha acordado sustituir esa pena por 180 jornadas de trabajos en beneficio de la comunidad.
La mujer mantuvo una relación sentimental con durante ocho años con el padre de sus hijos. Una vez que se disolvió la pareja, una resolución dictada en abril de 2004 por el Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de Valls (Tarragona) otorgó la guarda y custodia de los menores al padre.
El 28 de noviembre de 2010, la madre acudió a la Comisaría de la Policía Nacional en Santander, y "a sabiendas de su falsedad y con absoluto desprecio a la verdad", denunció que sus hijos menores le habían relatado que su padre veía películas pornográficas delante de ellos.
Asimismo, relató que su hija y su hijo le habían dicho que su padre les realizaba tocamientos en sus genitales, lo que dio lugar a la incoación de diligencias previas en el Juzgado de Instrucción nº 2 de Santander. La mujer solicitó la suspensión de la guarda y custodia que tenía atribuida el padre. Un auto del 10 de abril de 2012 acordó el sobreseimiento provisional y archivo de las citadas diligencias por no quedar acreditados los hechos denunciados por la acusada.