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A prisión por intentar inseminarse con el esperma de un preso

Jeringatelecinco.es

Pretendían tener un hijo juntos, pero la justicia los ha separado. Alison Sharples, una funcionaria de prisiones que mantenía una relación en secreto con un convicto, ha sido condenada a 9 meses de prisión tras encontrar una jeringa llena de semen en el interior de su bolso con el fin de inseminarse ella misma.

Una funcionaria de prisiones ha sido condenada a nueve meses de cárcel por mala conducta. Alison Sharples, de 46 años, fue descubierta cuando intentaba sacar de la prisión una jeringa con el esperma de un convicto, Marvin Berkeley, de 31 años, con el fin de inseminarse ella misma para tener un hijo.
La mujer ha sido condenada por el juez Simon Newall que señaló que "ha trabajado en el servicio penitenciario durante diez años. Sin embargo, se ha intentado quedar embarazada de ese hombre cuando estaba trabajando dentro de la prisión". Es por ello que ha sido condenada por mantener una relación inapropiada en el código de conducta de los funcionarios penitenciarios. El suceso ha ocurrido en Lancashire, al noroeste de Reino Unido.
La relación fue descubierta cuando, durante una revisión rutinaria del bolso, se descubrió una jeringa médica con semen en el interior. Tras las correspondientes pruebas de ADN, se determinó que correspondía al preso Berkeley. Más tarde, la Policía registró la vivienda de la mujer encontrando varias cartas de amor que el preso le había enviado durante su estancia en la cárcel.
Berkeley cumplía condena por varios asaltos e incluso un secuestro. Nicola Ball, una antigua compañera de la funcionaria, señaló que le había avisado del error que estaba cometiendo. "Traté de reiterarle en varias ocasiones que las personas que están dentro de la cárcel no se comportan igual que las que están fuera. Ella me dijo que había hablado con Marvin de tener un hijo y quería tener un bebé color chocolate".