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Se pone de moda entre los ancianos tirarse en paracaídas

No son ni uno ni dos los venerables ancianos a los que no se les ocurre mejor idea para celebrar que han llegado a los noventa,  que lanzarse al vacío desde un avión.

En Estados Unidos es una moda a la que se ha apuntado hasta el expresidente Bush padre, que tras un accidentado aterrizaje, necesitó un extra de oxígeno para recuperarse del sofocón,

Porque saltar junto a un instructor sin duda ayuda, pero no impide algunos contratiempos, por ejemplo, quedarse sin dentadura a más de mil metros del suelo.

Mucho más estuvo a punto de perder Laverne Everett. Al cumplir los ochenta decidió cumplir su sueño de tirarse en paracaídas, pero un forcejeo con su profesor al salir del aparato dejó a la mujer en una postura inverosímil. Durante unos aterradores segundos, se temió que se le desenganchara el arnés de seguridad. Todo quedó en un susto y la mujer decidió que el paracaidismo no era lo suyo.