Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Trastada? Yo no he sido

Una silla, pintura amarilla y dos niños pequeños. Cuando estos tres elementos se juntan parece inevitable que una trastada tenga lugar. Sin embargo, el pequeño se defiende, a pesar de que sus manos y su cara digan lo contrario: él no ha estado jugando con la pintura.