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Encuentra una piedra en un río y descubre que era un pedazo de nave espacial rusa

trozo nave espacialcuatro.com

La piedra había caído del cielo, pero Phil Green la encontró a la orilla del río Merrimack, Massachusetts, cuando paseaba. Su aspecto le pareció extraño y bonito por lo que se la llevó a casa, donde la tuvo durante seis años sin saber que era un pedazo de la Estación Espacial rusa Mir. Un análisis de la NASA lo ha confirmado.

Phil Green ha mostrado la pieza a los medios estadounidenses, como una rareza de las que ocurren en la vida.
El hombre paseaba tranquilamente hace seis años por la orilla del río Merrimack, próxima a su casa cuando el color y el aspecto de una piedra lo hizo detenerse y recogerla.
No se parecía a ninguna de las rocas, que tenía a su alrededor. Green se la llevó a casa y la colocó en su jardín como adorno, según ha publicado el portal Cnet.
Allí estuvo durante seis años hasta que un amigo lo convenció para investigar de dónde había salido la extraña piedra.
A través de su hermana consiguió llevar la pieza a la NASA que la examinó y determinó que no era una piedra, sino un pedazo de la estación espacial rusa Mir.
Esta nave viajó al espacio en 1986 y fue desmantelada por su antigüedad en 2001 cuando Rusia la trajo de vuelta a la Tierra, donde amerizó al Sur del Pacífico.
El hombre ahora espera que no vengan funcionarios rusos a quitarle su pedazo de nave.
La NASA alguna vez ha obligado a particulares a devolver piedras lunares.