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El 6,6% de las personas que no recibieron un tratamiento previo para la osteoporosis, lo iniciaron tras una fractura

El 6,6 por ciento de los pacientes mayores de 50 años que no habían recibido un tratamiento previo a la osteoporis, lo iniciaron el año posterior a la fractura, según ha evaluado un análisis realizado por Quantify Research, patrocinado por UCB y presentado en el Congreso Europeo Anual de Reumatología, EULAR 2017, en pacientes suecos.
En el estudio se identificaron a 258.827 pacientes que habían sufrido una primera fractura de cualquier tipo entre 2006 y 2016, no habían sido previamente de osteoporosis. Estos resultados sugieren que la enfermedad está "considerablemente infratratada, lo que expone a los pacientes al riesgo de sufrir fracturas dolorosas e incapacidades en el futuro", ha destacado la profesora del departamento de Ortopedia del Hospital Universitario Skane y la Universidad de Lund, Malmö de Suecia, Kristina Kesson.
Sin embargo, este análisis indica que las mujeres fueron más propensas a iniciar el tratamiento después de la primera fractura que los hombres, un 8,5 por ciento en comparación con el 2,3 por ciento, respectivamente. Aunque, el 21,2 por ciento los pacientes con una fractura vertebral clínica fueron más propensos a iniciar el tratamiento de la osteoporosis frente al 5,2 por ciento de aquellos con una fractura de cadera.
Además, la tendencia a iniciar el tratamiento fue menor en los pacientes con estas afecciones en comparación con los pacientes sin las afecciones. La fractura debe considerarse una señal de advertencia de que los huesos del paciente se han debilitado y el punto de partida para desencadenar la realización de pruebas e instauración de un tratamiento, y "es necesario utilizar un método multidisciplinar, coherente y constante para el tratamiento de la osteoporosis, posterior a una fractura, con el fin de garantizar que todos los pacientes sean tratados adecuadamente y se disminuya el riesgo de que sufran nuevas fracturas", ha señalado la doctora Kesson.
Por otro lado, la cifra (6,6%) se encuentra por debajo del objetivo nacional sueco del 30 por ciento de la implantación del tratamiento de la osteoporosis, después de una primera fractura y también del indicador nacional del 12 por ciento para la exposición al tratamiento. Por tanto, el estudio refleja una mayor deficiencia del tratamiento de la osteoporosis a nivel mundial.
"Este estudio sirve como un triste recordatorio de que existe una necesidad urgente de que las fracturas por fragilidad se tomen en serio. En UCB, trabajamos para fomentar la adopción y la implementación de modelos de atención posterior a la fractura, así como para ayudar a inspirar la acción a través de la mejora de la formación y la comprensión de las fracturas", ha añadido la responsable de la Unidad de Negocio de Hueso y Vicepresidenta ejecutiva de UCB, la doctora Pascale Richetta.