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La peligrosidad de esquiar fuera de pista

Aquellos esquiadores que deciden hacer esquí fuera de pista dicen que es por la libertad, por la experiencia, y por huir de las multitudes. Pero esquiar fuera de pista es peligroso, especialmente si las condiciones meteorológicas no son buenas. Hay riesgo de aludes, y las máquinas no han pisado la nieve. Es posible encontrar placas de hielo o rocas que no se distinguen fácilmente. Es fundamental ser un esquiador experimentado, y conocer el terreno por el que se va. O llevar un guía, porque nunca hay que hacerlo en soledad, siempre acompañado. Además hay que vestir el equipo adecuado, sobre todo el casco. Y tener en cuenta que existe un coste económico si hay un rescate. Esta búsqueda de adrenalina se ha cobrado ya muchas vidas. El día de Navidad una joven de 27 años murió en una estación de esquí de Andorra por un alud.