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El presunto parricida de Arcos dice que "asfixia al bebé porque se lo dice el teléfono”

El juez ha mandado a prisión provisional sin fianza a Isidro Sánchez por un delito de homicidio. La autopsia de su hijo, un bebé de ocho meses, confirma que murió asfixiado; algo que él desmintió en un primer momento, pero que ahora asegura que sí hizo: que lo asfixió.

Su abogada explica que “lo asfixia y se lo dice el teléfono”, que “él iba siguiendo todos los pasos que le da el teléfono”.

Sometido también a una evaluación psiquiátrica, Sara, su pareja, ha declarado ante el juez como testigo, porque la misma mañana que Isidro mató presuntamente a su bebé, ella recibió también una paliza de la que aún intenta recuperarse.

Habían estado separados un tiempo, pero hace poco habían vuelto. Durante la separación, la custodia la tenía él, y los abuelos paternos. Una custodia que durante unos meses los servicios sociales estudiaron quitársela.

“Esta familia estaba recibiendo el apoyo de los servicios sociales de nuestro municipio, estaban siendo atendidos, y, de hecho, se estaban tomando muchísimas medidas con respecto a custodias de críos”, explica María José González, teniente de alcalde en Arcos de la Frontera.

No había denuncias previas por maltrato. Sara tiene otra hija, de 11 años, con una anterior pareja, pero la custodia de la menor la tiene la abuela.