Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los pacientes con enfermedad cardiovascular piden información "fiable" de su enfermedad y "sin paternalismos"

Los pacientes con enfermedad cardiovascular -la primera causa de mortalidad en España- quieren información fiable y personalizada sobre su enfermedad, sin paternalismos, con herramientas necesarias a su disposición en el Sistema Nacional de Salud para poder ser agentes activos de su propia dolencia.
Así lo han asegurado con motivo de la celebración del II Congreso de pacientes cardiovasculares, organizado por Cardioalianza con motivo de la celebración del Día Mundial del Corazón, el próximo 29 de septiembre.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un conjunto de patologías diferentes, como la cardiopatía coronaria, la enfermedad cerebrovascular, las cardiopatías congénitas, la insuficiencia cardiaca, la trombosis venosa profunda o la embolia pulmonar. En el año 2014 tres de cada 10 muertes registradas en España (29,66%) se debieron a una enfermedad cardiovascular.
"Lo positivo es que la mayoría de estas patologías podrían prevenirse actuando sobre los llamados factores de riesgo, como el consumo de tabaco, las dietas malsanas y la obesidad, la inactividad física, la hipertensión arterial, la diabetes y el aumento de los lípidos. Tenemos un reto importante como sociedad y es nuestra responsabilidad actuar ya", ha comentado la presidenta de Cardioalianza, Maite San Saturnino.
Ahora bien, la subdirectora general de Calidad y Cohesión del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI), Paloma Casado, ha recordado que, a pesar de la elevada prevalencia de los factores de riesgo evitables, tras décadas de incrementos continuados, la mortalidad prematura por cardiopatía isquémica se ha reducido a la mitad en España, tanto en hombres como en mujeres.
"Este logro está asociado probablemente con la disminución de la prevalencia de consumo de tabaco, con la mejora de los procesos de atención temprana a estas patologías (código infarto, código ictus), y con la mejora en el manejo farmacológico de los factores de riesgo. Sin embargo, no disminuye tanto la morbilidad hospitalaria (altas) por isquemia cardiaca, sobre todo debido al envejecimiento y la cronificación de estas patologías", ha apostillado.
OPORTUNIDADES DE MEJORA
A su juicio, estas estrategias de prevención primaria y secundaria han sido "eficaces" a nivel poblacional y deben continuar en el futuro, puesto que aún quedan oportunidades de mejora, por ejemplo, en el control de tabaquismo (prevalencia creciente en mujeres en edades medias, deshabituación en grandes fumadores, o alta prevalencia en jóvenes de ambos sexos) y en la detección, tratamiento y control del riesgo vascular elevado.
De la misma opinión se han manifestado el director del Centro de Genética Cardiovascular del Instituto de Investigación Biomédica de Girona, Ramón Brugada, y el cardiólogo del Hospital Universitaria, Josep Trueta de Girona, quienes han recordado que los factores de riesgo del infarto se pueden manejar y prevenir, como la diabetes, el colesterol, la hipertensión, la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo.
Ahora bien, la presidenta de Cardioalianza ha recordado que las asociaciones de pacientes están impulsando el cambio necesario que necesita el sistema en relación al mayor empoderamiento del paciente, por lo que ha vuelto a demandar tener un papel protagonista en la planificación de las políticas sanitarias, su seguimiento y evaluación, como agentes activos del sistema que completan la cartera pública de servicios, con información, orientación u ofreciendo rehabilitación cardiaca, entre otros servicios.
"Abogamos por una humanización de la sanidad, dejando atrás el histórico paternalismo, para conseguir una relación de igual a igual entre médico y paciente. Este cambio de paradigma en la relación médico-paciente hace necesario también incorporar planes de formación dirigidos a los profesionales sanitarios para darles herramientas y habilidades que potencien y mejoren la comunicación con los pacientes", ha zanjado.