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Atrapados en la carretera en una espera interminable: el caos por la ola de frío

Lo que en un principio se recibía como una novedad en Alicante ahora se mide por la gran cantidad de problemas que está provocando. 'En qué hora ha tenido que nevar', es lo que se dicen en estos instantes. Las carreteras se han convertido en un auténtico caos. En la A-31 hasta 1.200 coches permanecían atrapados a punto de tener que pasar la noche allí mismo. Algunos han pasado hasta 8 horas bloqueados antes de que se abriese paulatinamente la circulación al tráfico. Una situación similar vivían en la A7, desde Alcoy a San vicente del Raspeig, al igual que en numerosas carreteras secundarias, que permanecen cerradas. Como en Alicante, la situación se reproduce en otras localidades, igualmente afectadas por interminables kilómetros de un manto blanco que hace imposible la circulación. Los más perjudicados son los transportistas, que tienen restringida la circulación en las autopistas y piden ayuda para no tener que dormir durante toda la noche en el camión. Mientras tanto, la alerta roja continúa a la espera de que se marche esta ola de frío que ha dejado congelada a una buena parte de España.