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Un niño come hamburguesas todos los días durante dos años y... adelgaza

Un niño come todos los días durante dos años hamburguesas y... adelgazaGtres

Adicto a las hamburguesas, se ha gastado más de 2.000 euros comiendo el mismo menú todos los días en una conocida cadena de comida rápida. Lo realmente sorprendente es que ha perdido peso.

Jack Townend pide una hamburguesa con doble queso un promedio de seis días de siete en el mismo local, y a veces incluso dos veces al día, informa Mirror.
Lo sorprendente de todo es que el estudiante de 18 años, que pesa 53 kilos, adelgazó algo más de 6 kilos. Y Jack, que insiste en que esta adicción no supone ningún problema para su salud, ha gastado más de 2.000 euros en hamburguesas en los últimos dos años.

Jack, de Nueva Zelanda, explica que cuando era niño, sus padres apenas le daban comida rápida, por lo que se convirtió para él en una comida de lujo. "El hábito comenzó cuando conseguí un trabajo, era la primera vez que me di cuenta de que 'ahora puedo permitírmelo'.
Explica que al principio se compraba hamburguesas de vez en cuando y poco a poco fue pidiendo el mismo menú con más regularidad. "En este momento no voy todos los días, ya que a veces voy a comer a casa con mi familia, pero diría que como el 90% de las veces en la misma cadena, probablemente seis días de promedio".
Hace un año, Jack tenía una mayor adicción, llegando incluso a comer dos veces al día los siete días de la semana. "Desde que empecé a ir hace dos años he perdido 6 kilos, así que no estoy muy preocupado porque mi hábito no sea saludable".
Cuenta que él ya estaba delgado, por lo que su objetivo no era perder peso. Sin embargo, "mis pantalones vaqueros eran cada vez más grandes y decidí pesarme". "No podía creer que había perdido seis kilos comiendo hamburguesas. Me han dicho que es simplemente ridículo", explica.
Jack sabe que esa dieta no es sana para él, pero si fuera realmente malo "no tendría este hábito", asegura. Además, como salía tan rentable comer en esta cadena de comida rápida, no se dio cuenta de que se gastó en total la friolera de más de 2.000 euros. "Eso me hizo darme cuenta de que tengo un problema y debería resolverlo".
"Mi padre me ha dicho cosas acerca de mis hábitos alimenticios para intentar que coma más saludable, pero nada ha cambiado para ser honestos".

Jack desarrolló por primera vez su adicción a las hamburguesas hace dos años cuando consiguió un trabajo a tiempo parcial. Entre el trabajo y sus estudios, apenas pasaba por casa, por lo que pronto comenzó a visitar a menudo las hamburgueserías. Además siempre pedía lo mismo: una hamburguesa grande con doble de queso, patatas y Coca-Cola.