Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Comilona, copas y al quirófano: Un hombre muere tras extirparle las amígdalas

muerto operación amigdalas, muerte Gino Pucciarelli, negligencia médica Italiacuatro.com

Cinco médicos de un hospital italiano, de Perugia, al centro del país, enfrentan cargos por homicidio negligente, tras la muerte de un hombre de 49 años, al que le extirparon las amígdalas.  Gino Pucciarelli, que falleció a consecuencia de las complicaciones postoperatorias, escapó del protocolo hospitalario la noche antes de la intervención. Su amistad con los médicos acusados fue crucial para salir del centro a cenar y posteriormente a un local de copas, incumpliendo la "prescripción del ayuno preoperatorio".

Gino Pucciarelli murió pocos días después de la operación y la familia del fallecido denunció a los médicos por negligencia, según ha publicado 'Il Corriere della Sera'.
El paciente, amigo de la otorrina responsable de la intervención, sufría de apnea de sueño, fue operado el 4 de julio de 2015 y ya el día después volvió al hospital con hemorragia.  El 11 de julio tuvo que volver a quirófano y a continuación sufrió dos isquemias.
Gino Pucciarelli falleció el 16 de julio tras sufrir una hemorragia, que provocó "un paro cardiorrespiratorio agudo con inhalación de sangre" .
La Fiscalía ha imputado a los cinco médicos que realizaron la operación de extirpación de las amígdalas. Según el informe de la acusación pública los médicos organizaron la salida de Pucciarelli ignorando "la prescripción de ayuno preoperatorio".
Esto llevó a que el paciente, hospitalizado, se alimentase de "manera no correspondiente con la operación a la que sería sometido al día siguiente".
De acuerdo con la reconstrucción de lo ocurrido, Pucciarelli cenó en casa de su amiga, la responsable de otorrino, encargada de la operación, y después se fueron a un local de copas  de la ciudad, donde permanecieron hasta bien entrada la noche.
Los investigadores encontraron fotografías de esa noche y que los médicos se enviaron a través de WhatsApp, compartidas bajo el título de "secuestro Gino".
Entre las imágenes encontradas, un selfi que se hicieron los médicos después de la intervención quirúrgica en la que se ve al fallecido en segundo plano, en estado semi inconsciente.