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Una joven que casi muere por la anorexia se convierte en un ejemplo de superación

Claire MeyerFACEBOOK

Claire Mercer únicamente pesaba 25 kilos aunque esto a ella no le importaba. A pesar de haber sido hospitalizada varias veces, no fue hasta que estuvo al borde de la muerte que se dio cuenta de que debía acabar con esa anorexia que no la dejaba vivir. Ahora, esta joven australiana residente en Adelaida quiere ser un ejemplo para todas esas chicas que viven situaciones similares a las que ella vivió.

Todo comenzó cuando apenas tenía 7 años y entró en un equipo de gimnastas. Recuerda que ya por aquel entonces, se ponía muy nerviosa en las clases en las que su profesor las pesaba y comprobaba que alguna de sus compañeras pesaba menos que ella. Ahí comenzó su interés por ser siempre la más delgada, algo que incluso llevaba a Claire a pedirle a sus amigas que se pesaran delante de ella.
Como reconoce al diario The Sun, todo empeoró cuando diagnosticaron a su padre un cáncer de intestino. Ella apenas tenía 12 años y se autoculpó de no comer lo suficientemente sano en su casa, por lo que empezó a privarse de todo tipos de comidas, un hábito que fue en aumento. 
Durante estos años, Claire estuvo hospitalizada en varias ocasiones, donde los médicos la alimentaban a través de vías. Esto, sin embargo, no hizo que cambiara de vida, sino que provocó que fuera incluso a peor. Sus padres empezaron a controlarle la comida, le prohibieron hacer deporte y asistir a fiestas, aunque ella encontró la forma de engañar a sus padres: se metía dinero en la ropa interior y bebía grandes cantidades de agua antes de ser pesada para que la báscula diese una cifra mayor.
Pero los cinco años de anorexia empezaron a pasar factura en su ya débil cuerpo. "Tenía frío todo el tiempo, tenía la visión borrosa y no podía concentrarme. Mi cuerpo se estaba autoconsumiendo" explica la australiana para el periódico. Pero el toque de atención no fue hasta que un día, cuando tenía 19 años, perdió el conocimiento en la ducha. Una vez sus padres la habían llevado al hospital, oyó como los médicos le decían a sus padres que era imposible curarla. Esta rotunda afirmación hizo que cambiase el chip.
Claire aún no considera que esté recuperada del todo y por eso hace a través de Instagram su terapia, donde publica fotografías de todas aquellas comidas que no habría comido años atrás. Además, en sus publicaciones la joven incita a las personas que la sigan a llevar un estilo de vida sano y una dieta equilibrada en la que incluye, por ejemplo, comidas como la pizza.