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El móvil se interpone entre padres e hijos

Jóvenes cada vez más conectados pero menos comunicativos. Al menos, en lo que se refiere al ámbito familiar. En los últimos ocho años ha aumentado el número de padres e hijos adolescentes que acuden a un mediador para solucionar los problemas que el uso del teléfono móvil provoca en los hogares. Gregorio Gullón, de la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) asegura que los padres están obligados a conocer qué herramientas dejan en manos de sus hijos y se muestran preocupados por la excesiva atención que los jóvenes dedican a sus móviles en detrimento de la familia. Los adultos intentan restringir el uso del móvil y esto provoca ira en los hijos. Ahí es donde interviente el mediador, quien, a través del diálogo, intenta llegar a acuerdos que satisfagan a ambas partes. Hacer entender que prohibir, muchas veces, no es la solución y que lo ideal es un acompañamiento en el uso de estas tecnologías de los padres con los hijos.