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“Mi malvada madre me hizo creer que me moría de cáncer”

Engañado por su madreDaily Mirror

Emma La Garde, una mujer británica de 37 años, ha sido condenada a tres años y 9 meses de cárcel por estafar más de 105.000 euros (85.000 libras) durante tres años en beneficios sociales haciendo pasar a su hijo de seis años por un enfermo de cáncer. La mujer llegó a falsificar una carta, haciendo creer que la había escrito un médico que diagnosticó un cáncer terminal al niño.

El traumatizado escolar, que ahora tiene diez años, ha calificado a su madre de “mala” y ha dicho que “no le gusta”. También ha explicado que no cree que “tenga un cerebro normal. No entendía qué pasaba. No la echo de menos. Me pregunto por qué me escogió. He hablado con mi padre sobre esta carga, y debe haber sido por mi edad”.
Según el Daily Mirror, el joven ha indicado que su experiencia “fue horrible hacer creer que tenía cáncer. Mi madre me hizo creer que estaba a punto de morir. Le pregunté por qué lo hizo pero no lo diría”. Emma llegó a raparle el pelo y las cejas y a ponerle un pañuelo en la cabeza para hacer más creíble la historia.
“Le dije a mi madre: ¿Por qué me elegiste? ¿Por qué mentiste y dijiste que tenía cáncer cuando estaba bien? Me hizo perderme toda la diversión. Me hubiera encantado bajar al parque y jugar a mancharme y al fútbol con los otros niños Pero mi mamá me hacía quedarme en casa a descansar”, explica el niño.
“Yo no quería ser diferente, pero ella hizo que la gente me tratara como si lo fuera. No me dejaba ser un niño normal”, se lamenta.
El marido de La Garde, de 38 años, ahora divorciado de su mujer, ha indicado al Daily Mirror que aún encuentra difícil de creer que le engañara durante tanto tiempo. “No estoy enfadado con Emma y no siento ni amor ni odio hacia ella. Lo encuentro extraño pero no tengo ningún sentimiento hacia ella”. Y añade: “Creo que lo hizo por avaricia, por vivir una vida de lujo. Creo que es pura vanidad”.
Para sus vecinos, eran una típica familia de clase media: padre, madre y sus tres educados hijos. Aunque no había ninguna fuente de ingresos en la casa (el padre había aparentemente perdido el trabajo en la crisis), no se privaban de ir de vacaciones o de disfrutar frecuentes fines de semana.
Lo único distinto era la precaria salud del niño mayor. Aunque para un observador corriente el niño parecía tener energía, parecía que algo dolorosamente obvio estaba sucediendo cuando el niño apareció sin pelo y sin cejas.
La familia no solía tener contacto social, pero la madre empezó a informar a los vecinos, con lágrimas, que el niño tenía cáncer. Y cuando apareció una silla de ruedas en la casa, parecía que el estado del niño empeoraba. ¿O no era así? En realidad la única persona enferma en la casa era la madre. Le hizo creer, al niño y a todo el mundo, que estaba seriamente enfermo para que interpretara convincentemente su papel en la charada que permitiría a su madre obtener fraudulentamente beneficios sociales.
Emma La Garde fue finalmente detenida en 2010 cuando un profesor sospechó de las cartas médicas con el diagnóstico de cáncer, falsificadas por la mujer, y avisó a la policía, que avisaron a los servicios sociales. Estos descubrieron que el niño estaba sano y su madre fue arrestada.
Ahora el niño vive con su padre y juega al fútbol y al hockey, con los que está en el equipo del colegio. Su padre trata de reconstruir su vida con sus hijos y una nueva pareja. "Le ha llevado un tiempo tener confianza para jugar duro y caerse. Juego con él a guerra de cosquillas para que vea que no hay nada malo". Añade que cada par de días el niño pregunta si realmente no tiene cáncer. Y observa: "Es totalmente diferente ahora. Es el chico que debería haber sido, se le ha devuelto su infancia".