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La defensa del electricista de la Catedral de Santigo pide "la nulidad del proceso"

Los imputados por el robo del Códice CalixtinoEFE

La abogada del ladrón confeso del Códice Calixtino, José Manuel Fernández Castiñeiras, ha solicitado la "nulidad de todo" el proceso contra su defendido alegando que la instrucción está llena de "errores" y que el exelectricista fue víctima de un "guantánamo procesal". Al inicio del juicio por el robo del Códice Calixtino de la Catedral de Santiago, Carmen Ventoso, que también defiende a los otros dos acusados, ha criticado que los tres procesados "no han tenido un juez imparcial", por lo que, ha afirmado, "la nulidad se extiende infectándolo todo".

Entre otras cuestiones, Carmen Ventoso ha criticado que en el mes de junio, un mes antes de la detención de Fernández Castiñeiras y la emisión de un auto de entrada y registro, "personas desconocidas" entraron en su domicilio de O Milladoiro "forzando la entrada" y colocaron en su interior "dispositivos de grabación".
"Vigilaron y entraron, forzaron la cerradura y caminaron por el interior del domicilio. Unas personas que desconocemos tocaron lo que quisieron y no tendremos la certeza de que manipulasen los papeles o se llevasen alguna cosa. El escenario ya está contaminado", ha criticado la letrada, que ha tenido duras críticas para el instructor, José Antonio Vázquez Taín.
Asimismo, ha considerado que la detención y registro de los domicilios y propiedades de los tres acusados fue "nulo de pleno derecho", dado que varios de los registros se excedieron de la hora programada en los autos, otros no contaron con autorización expresa y en el registro del trastero donde apareció el Códice no se contó con la presencia de los detenidos. "No tiene valor de prueba", ha aseverado.
"DERECHO A LA DIGNIDAD"
En otro orden de cosas, ha pedido la nulidad de la primera declaración judicial del principal acusado, que, por la actitud del juez instructor, "contraviene la legalidad vigente en España" y el "derecho a la dignidad". Para la letrada, las preguntas de Vázquez Taín fueron "sugestivas", "repetitivas, argumentativas" realizadas "coartando al imputado", en lo que considera un trato "cuasidespectivo" al acusado.
Fernández Castiñeiras, su mujer y su hijo, los tres acusados por el robo del Códice Calixtino, han llegado a los juzgados de Santiago sobre las 9.15 horas de este lunes, en la primera sesión de un juicio que durará tres semanas. Con la cabeza baja, ninguno de los acusados han querido hacer declaraciones a la entrada y han permanecido mirando al suelo también desde el banquillo de los acusados.
PENAS
El Ministerio Fiscal acusa a José Manuel Fernández Castiñeiras de ser autor de un delito continuado de robo con fuerza, un delito contra la intimidad, otro delito de robo con fuerza y un delito de blanqueo de capitales por los que pide que sea condenado a quince años de prisión y multa de 300.000 euros.
Para los otros dos acusados solicita un año y medio de prisión y multa de 300.000 euros como autores de un delito de blanqueo de capitales o, alternativamente, seis meses de prisión si se les considera culpables de un delito de receptación.
En cuanto a la responsabilidad civil, solicita el Ministerio público que el principal acusado indemnice a la Catedral de Santiago en más de dos millones de euros.
Por su parte, la acusación particular, ejercida por la Catedral de Santiago, solicita para Castiñeiras penas que suman 31 años de prisión por un delito de robo continuado con fuerza, otro de robo con fuerza por llevarse el Códice, seis delitos contra la intimidad y otro de blanqueo.
En concreto, en su escrito, la acusación pide siete años de prisión para Manuel Fernández Castiñeiras por un delito continuado de robo con fuerza por la sustracción de documentación y otros efectos de la basílica compostelana. Además, solicita cinco años de cárcel por el robo con fuerza del Códice Calixtino; y dos por cada uno de los seis delitos contra la intimidad por el apoderamiento de cartas y documentos privados de media docena de personas de la Catedral.
A ello, suma otros siete años de pena por un delito de blanqueo de capitales ya que, según argumenta la acusación particular, el dinero sustraído lo empleaba para la compra de bienes personales.
Mientras, para la mujer e hijo del exelectricista de la Catedral pide siete años de prisión por el delito de blanqueo de capitales para cada uno de ellos.