Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un coche kamikaze con cinco subsaharianos intenta entrar en Melilla

Un coche kamikaze con cinco subsaharianos a bordo ha intentando entrar este domingo en Melilla a toda velocidad por la frontera de Farhana, si bien finalmente colisionó contra los barreras en forma de zigzag que hay en el puesto fronterizo.

Según han informado a Europa Press fuentes policiales, únicamente el que iba como conductor pudo llegar a la carrera a suelo español, donde fue detenido por las fuerzas de seguridad, mientras los otros cuatro ocupantes del vehículo quedaron en la llamada "tierra de nadie" y se hizo cargo de ellos Marruecos.
Los hechos han ocurrido a primera hora de la mañana, cuando un automóvil llegó a toda velocidad al puesto fronterizo de Farhana, sorteando agentes marroquíes y obstáculos en la parte de Marruecos, pero finalmente colisionó contra una de las barreras sin que pudiera alcanzar el control donde están la Policía Nacional y la Guardia Civil españolas.
El subsahariano que conducía el coche salió corriendo en dirección a Melilla y fue interceptado por los agentes españoles, por lo que ha quedado a disposición de las de las fuerzas de seguridad como presunto autor de sendos de delitos de tráfico de personas, conducción temeraria y atentado a la autoridad, mientras los otros cuatro inmigrantes fueron interceptados por los policías de Marruecos.
ANTECEDENTES
El último intento de entrada de vehículo kamikaze se produjo el pasado 23 de enero de 2015 cuando otro turismo con 15 inmigrantes subsaharianos a bordo intentó entrar en Melilla a toda velocidad por el puesto fronterizo de Beni-Enzar pero también colisionó contra la verja española debido a los sistemas 'zigzagueantes' existentes en la llamada "tierra de nadie". Sin embargo, cinco de ellos lograron escapar de las fuerzas de seguridad marroquíes y entrar a la carrera a la ciudad española.
Hasta entonces, desde febrero de 2013 no se producía un intento de acceso irregular similar, en el que se usa un vehículo repleto de inmigrantes para intentar entrar a toda velocidad por la frontera, sorteando obstáculos físicos y a los miembros de las fuerzas de seguridad de España y Marruecos que custodian la frontera.
En aquella ocasión 21 subsaharianos consiguieron pasar a la ciudad española, pero todos ellos fueron devueltos a Marruecos a los pocos días, en aplicación del acuerdo de repatriación que existe entre España y Marruecos alcanzado en el año 1992 pero que no entró en vigor hasta 20 años después, en diciembre de 2012, después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Esa decisión le costó la imputación al delegado del Gobierno Abdelmalik El Barkani y al segundo jefe de la Comandancia, el comandante Ortega, tras ser denunciados por la ONG Prodein y por el partido político Coalición por Melilla (CPM), si bien recientemente fueron absueltos al considerar la Justicia que obraron dentro de la legalidad.
La Delegación del Gobierno aún no ha comunicado si se le va a aplicar el acuerdo de repatriación entre España y Marruecos a los cinco inmigrantes que fueron interceptados el pasado 23 de enero o al que ha entrado este domingo 8 de febrero.