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Maracena, entre los que comparten la actitud de Juana y los que le aconsejan “dar la cara”

Tras varios reveses judiciales, en las calles de Maracena empieza a aflorar la opinión de aquellos que la animan a “salir” y “dar la cara”. “Ella tiene sus razones. Yo pienso que debería salir, dar la cara, ir al juzgado y luchar por sus niños”, dicen algunos vecinos, en palabras que surgen desde la empatía, –estando a su lado–, porque la respuesta más escuchada sigue siendo esta: “Haría lo mismo”. “Creo que está haciendo lo correcto, haría en su lugar exactamente lo mismo”.

El pasado diciembre, Juana agradecía el apoyo de su pueblo. “No estoy sola. Me he sentido muy sola y no estoy sola”, decía entonces. Y sigue sin estarlo.

Simbólicamente acogida en casi cada casa del pueblo, –entre gritos de “¡Todas somos Juana!” y “¡Juana está en mi casa!”–, son, sin embargo, cada vez más, las voces que le piden que siga su lucha por el camino legal.