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Las hospitalizaciones por problemas cardiacos crecen después de una tormenta de nieve

Investigadores del Group Health Research Institute en Seattle (Estados Unidos) han observado que cuando hay una tormenta importante de nieve se reducen las hospitalizaciones por problemas cardiacos pero los días posteriores crecen por el encima de la media, según los datos de un estudio publicado en la revista 'American Journal of Epidemiology'.
En concreto, tras el análisis de más de cinco inviernos en Boston, en el estado de Massachusetts, vieron que los ingresos por un problema cardiaco y los infartos eran un 32 por ciento menos frecuentes cuando hay una nevada. Sin embargo, dos después los pacientes eran un 22 por ciento más propensos a acudir al hospital por un problema cardiovascular, en comparación con un día estándar.
Investigaciones previas ya habían sugerido un mayor riesgo de infartos y otros problemas cardiacos tras una tormenta pero se asociaba al esfuerzo realizado por las inclemencias del tiempo.
Para este trabajo, los investigadores querían analizar si el clima condicionaba los ingresos hospitalarios y cómo fluctuaban antes, durante y después de las nevadas, para lo que tuvieron en cuenta también el nivel de nieve acumulado y el tipo de dolencias que provocaron el ingreso.
En total incluyeron datos de unos 433.000 adultos hospitalizados en los cuatro hospitales más grandes de Boston durante cinco temporadas de invierno, de noviembre de 2010 a abril de 2015. De los 906 días analizados, en un total de 110 hubo nevadas de menos de 5 pulgadas, en 11 hubo nevadas moderadas y en 10 fueron más fuertes.
En los días más duros, los ingresos hospitalarios por problemas de congelación aumentaron en más de cuatro veces en comparación con los días en que no nevó, y se mantuvieron altas los cinco días siguientes a la tormenta.
Y las hospitalizaciones por caídas fueron un 18 por ciento más altas hasta unos seis días después de una nevada moderada, en comparación con cuando no nevó, según el estudio.
No obstante, entre las limitaciones del estudio los autores admiten que sólo proceden de una única ciudad y que tampoco han estudiado otros marcadores de asistencia sanitaria que también podrían sufrir cambios con las nevadas, como las urgencias.