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La difícil convivencia entre los niños de una escuela y el turismo masivo en Barcelona

La escuela Felipe Neri en el centro del barrio gótico en Barcelona tenían la plaza para que los niños jugaran y compartieran entre ellos. Ahora les toca convivir con las hordas de turistas que visitan el lugar y que les disputan el espacio, antes de esparcimiento.  Los profesores se quejan de las dificultades que enfrentan.  "Pónganse en la piel de un profesor. Ahora busquen a sus alumnos entre este enjambre de turistas; tenemos que estar mucho más encima", dicen. Sufren los profesores y tampoco es una situación agradable para los niños que se lamentan de la situación y de perder su plaza ante la llegada del turismo masificado.  Los padres también se quejan de que sus hijos estén a merced de las miles de fotos que hacen los visitantes.  La escuela negocia con el Ayuntamiento limitar el acceso a la plaza durante la hora del recreo. Pero no es tan sencillo, porque muchos turoperadores tienen esta plaza como parada obligatoria en su recorrido.