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Examinadores de tráfico anuncia movilizaciones ante la DGT el 21 de octubre

El sindicato CSIF ha denunciado que, en lo que va de 2015, los examinadores de tráfico han sufrido 15 agresiones físicas, que han sido denunciadas, a las que hay que sumar las verbales, que padecen "tantas como un árbitro de fútbol". Los examinadores se sienten "maltratados y abandonados" por la Administración y buscan la sensibilización de las sociedad ante los abusos que sufren a diario, como insultos o agresiones físicas que, en muchos de los casos terminan en los tribunales.

Ante esta situación, han informado de que la huelga que realizan desde hace casi cuatro semanas, se mantendrá de manera indefinida hasta que la Dirección General de Tráfico (DGT) no ayude a poner solución a estos casos y garantice la integridad de los funcionarios. Desde CSIF, su portavoz Manuel de Santiago ha denunciado que los examinadores (unos 700 en toda España) se sienten "maltratados y abandonados" por la Administración y buscan la sensibilización de las sociedad ante los abusos que sufren a diario, como insultos o agresiones físicas que, en muchos de los casos terminan en los tribunales.
El sindicato ha explicado que esta situación se solucionaría en gran manera evitando que los funcionarios dieran los resultados de los exámenes 'in situ', ya que, en muchas ocasionas, este momento se produce en "zonas apartadas, descampados o polígonos industriales", en donde pueden ser amenazados sin que nadie pueda ayudarlos.
Para los examinadores la seguridad es "fundamental" y "una cuestión de dignidad". De hecho, este es el aparatado de las cuatro reivindicaciones que realizan en esta huelga que sería "imprescindible" para terminar con el paro.
Preguntado si el número de agresiones es justificable para una movilización, con respecto al número total de exámenes realizados --alrededor de un millón al año--, De Santiago ha indicado que "una sola agresión ya es injustificable".
En cuanto a los motivos, indican que "hay tensión" ante un examen, ante el que, además, el alumno "se está gastando un dinero que tendrá que volver a invertir si no aprueba". "Hay algunos que hasta pueden perder el trabajo si no lo pasan", ha señalado el portavoz.
Por el momento, se ha celebrado una reunión con el departamento que dirige María Seguí, pero "no se ha solucionado nada", según ha indicado otro de los responsables del sindicato, Francisco Camarillo. En este sentido, ha apuntado que "todo es negociable y todo es alcanzable" y que la DGT "podría haber atajado este tema si hubiera voluntad de hacerlo" cosa que, a su juicio, "no la había antes ni la hay ahora".
Por ello, además de mantener la huelga de forma indefinida, CSIF ha convocado una movilización el día 21 de octubre ante la sede de la DGT en Madrid.
Desde allí, aprovecharán para recordar, también, que solicitan el aumento de la plantilla de examinadores. Concretamente "entre un 10 y un 15 por ciento más" que, en su opinión, sería lo necesario "para atender con garantías a los alumnos y para realizar un trabajo de calidad".
"No hay tiempo ni de ir al servicio. En los anuncios, la DGT aconseja a los conductores descansar cada 2 horas, pero no lo aplica con los examinadores", ha denunciado De Santiago.
Del mismo modo, piden una actualización de los complementos específicos para compensar la "penosidad y peligrosidad" que, según han señalado, no se ven reflejados en el sueldo actual. "Las lesiones cervicales son muy habituales en esta profesión", ha explicado el sindicato.
Este paro que se comenzó el pasado 14 de septiembre ha supuesto que más de 45.000 personas se hayan visto privadas del examen de conducir. CSIF ha indicado, además, que la huelga se ha secundado por el 70 por ciento de los funcionarios.