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Una mujer se enfrenta este miércoles a 28 años de cárcel por prender fuego al taller y vivienda de su expareja

El Ministerio Fiscal pide penas que suman 28 años de cárcel para una mujer, de 51 años y nacionalidad boliviana, que despechada por su antigua pareja prendió fuego al taller propiedad de éste y en dos ocasiones a su vivienda, con el consiguiente riesgo que supuso que el incendio se extendiera a los domicilios colindantes, en Murcia. El juicio se celebra este miércoles y jueves, en la sección tercera de la Audiencia Provincial, a partir de las 10.00 horas.
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2007 cuando la procesada, Alicia B.C., despechada por el rechazo de su expareja, con la que mantuvo una relación esporádica, comenzó a perseguirlo por los lugares habituales por éste.
El día después de Navidad, en 2007, ya en la madrugada, Alicia B.C. se personó en el taller de coches que es propiedad de la víctima. Con una botella de gasoil que portaba y a través de una de las ventanas del taller que no tiene cristal vertió el contenido de la botella, que se esparció sobre los elevadores hidráulicos y estanterías cubiertas para ruedas que estaban bajo la ventana, prendiéndole fuego.
Las llamas causaron importantes daños en el taller, por lo que la compañía de seguros abonó casi 35.000 euros.
Sin embargo, la procesada, no contenta con el daño hecho a su expareja, el 6 de enero de 2008 entró de un modo desconocido en la vivienda de éste entrada la madrugada y nuevamente con una botella de gasoil vertió en la puerta este líquido inflamable, por lo que dejó la puerta de la vivienda en llamas.
Un vecino que en ese momento volvió a su vivienda logró avisar a la víctima y así poder sofocar las llamas. De nuevo los bomberos encontraron restos de este líquido en el incendio.
Pasados tres días, nuevamente y con el mismo 'modus operandi', entró en el edificio y aprovechando que la puerta del portal se abría para que entrara el cartero, subió de nuevo hasta la vivienda de la víctima, que se encontraba trabajando en ese momento.
Así, roció la puerta con gasoil y le prendió fuego, aunque en esta ocasión las llamas afectaron tanto a la parte exterior como interior de la misma, habiendo existido riesgo de propagación del fuego a los inmuebles colindantes y a las personas que había en su interior.
Para el fiscal, los hechos son constitutivos de un delito de daños, por el que pide dos años de cárcel, y por sendos delitos de incendios 13 años para cada uno. Asimismo, la acusada deberá indemnizar a la compañía aseguradora en casi 35.000 euros.