Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un niño enfermo muere en los brazos de Papá Noel

Un niño enfermo muere en los brazos de Papá Noelcuatro.com

Eric Schmitt-Matzen, un hombre de 60 años, ha vivido en primera persona una de las historias más dolorosas de su vida. Una enfermera le llamó porque un niño enfermo de cinco años quería conocer a Santa Claus. El hombre se personó en el hospital y estuvo charlando con el niño, que falleció en sus brazos tras darle un abrazo.

Un hombre, de 60 años, ha pasado por una de las experiencias más doloras de su vida. La enfermera de un hospital local le hizo una llamada para que se personara lo más rápido que pudiera. El motivo era que un niño muy enfermo quería conocer a Santa Claus antes de morir.
Eric Schmitt-Matzen no lo dudó ni un segundo y, sin ni siquiera tener tiempo suficiente para llegar a casa después del trabajo, se personó en el hospital vestido de Papá Noel. El hombre se conmocionó al empezar a hablar con el niño, que le preguntó: "Santa, ¿me puedes ayudar?". El pequeño, de tan solo cinco años de edad, se encontraba tan débil que se tuvo que esforzar para desenvolver el regalo que su madre le había pedido a Papa Noel que le entregara.
"Dicen que me voy a morir. ¿Cómo puedo saber a dónde voy a ir cuando llegue?", preguntó el pequeño a Schmitt-Matzen. "¿Me haces un favor? Al llegar allí, dile que eres el duende número 1 de Santa Claus. Sé que te van a dejar entrar", contestó el hombre apenado.
Después de la emotiva escena, el pequeño se incorporó y empezó a abrazar a Santa. "Envolví mis brazos alrededor de él. Antes de que pudiera decir nada, murió allí mismo. Dejé que se quedara abrazado a mí. Todo el mundo que estaba fuera de la habitación se dio cuenta de lo que pasó. Su madre corrió gritando 'No, no, todavía no'. Le devolví a su hijo y me fui tan rápido como pude', señaló Schmitt, según recoge The Independent.
El señor Schmitt, que es un veterano del Ejército de EEUU, lamentó no estar hecho para estas situaciones, y tardó más de una semana en poder volver a incorporarse al trabajo después de lo sucedido.