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Duerme y pasa el día entero con su marido sin percatarse de que estaba muerto

Duerme y pasa el día entero con su marido sin percatarse de que estaba muertoDiario de Cuyo

Hermenegilda Aguirre, una anciana de 95 años de edad residente en la Villa Don Paulo, en la provincia de San Juan, Argentina, había pasado el día entero con su marido, e incluso dormido con él, antes de percatarse de que había fallecido. Hirancio vivía desde hacía 7 meses postrado en la cama que compartía con su mujer en una situación precaria y cercana al abandono. Tras su fallecimiento, los vecinos han aprovechado para denunciar la situación y pedir ayudar para la que fuera su mujer, ahora asolada también por la  tristeza.

Como en cualquier otro día de su rutina, Hermenegilda Aguirre, una anciana de 95 años de edad, pasó el día en la habitación de su domicilio, en la Villa Don Paulo, en la provincia de San Juan, Argentina, donde solía cuidar de su marido Hirancio.
Pese a sus problemas de audición, su movilidad reducida y su ceguera, Hermenegilda sacaba fuerzas cada día para ser ella la que atendiese al que fuera el amor de su vida, que desde hacía siete meses estaba condenado a permanecer postrado en una cama.
"Tenía una enfermedad. No soy médica ni doctora y no sé qué tenía", manifestó en declaraciones recogidas por Diario de Cuyo.
Aunque vive acompañada por su sobrino, éste, que es reconocido como un alcohólico por los vecinos de la localidad así como por la propia Policía, en el momento en que Hirancio había fallecido no se encontraba en el domicilio, caracterizado por un entorno precario y cercano al abandono donde predominan la acumulación de desechos y el desorden.
Según cuenta la anciana, había sentido que algo extraño pasaba, pero no fue hasta que intentó hablarle en repetidas ocasiones sin obtener respuesta cuando se percató definitivamente de que su marido, con quien ese mismo día había estado durmiendo, ya se encontraba muerto.
"Cómo voy a estar si además de vivir pobre se me fue mi marido", explicaba asolada por la tristeza.
Por su parte, los vecinos, relataron cómo Hermenegilda salió como pudo hasta la puerta de su casa para pedir ayuda, a la vez que aprovecharon para solicitar públicamente asistencia para la mujer, a la que apenas veían salir del hogar.
"Está abandonada y si sigue así le va a pasar como al marido. Es necesario que alguien la ayude", sentenciaron.