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Desarticulada una red europea que producía pornografía infantil para Internet

Un red europea que producía pornografía infantil para distribuirla por Internet ha sido desarticulada en una operación internacional en la que participó la Policía Nacional. En esta operación se han detenido a siete personas, una de ellas española. Por el momento se cree que hay 40 víctimas menores, de las cuales 14 han sido identificadas.

Una operación conjunta de la Policía Nacional y las autoridades fiscales y policiales de Suecia y República Checa ha desarticulado una red europea que producía pornografía infantil en un estudio de Praga, según ha informado Interior en un comunicado. La operación se saldó con siete detenidos, uno en España, otro en Suecia y cinco en República Checa. Las autoridades han acreditado, por lo menos, la intervención de 40 víctimas menores de la red, de las que 14 ya han sido identificadas, todas en República Checa.
El detenido en España seleccionaba a las víctimas menores y elegía la ropa que vestirían en las sesiones fotográficas. Además, se encargaba de dar instrucciones sobre las conductas sexuales que debían adoptar las víctimas.
Este miembro español de la red contaba con conocimientos informáticos y utilizaba métodos sofisticados de distribución del material pedófilo para evitar se detectados por la Policía. A este integrante de la red, detenido en Madrid, se le ha incautado un ordenador portátil, cuatro discos duros, dos memorias extraíbles, un teléfono móvil y dos tarjetas miniSD.
La investigación comenzó cuando se detectó en Estocolmo (Suecia) a un individuo sospechoso de producir y distribuir pornografía infantil. En ese momento se inició una investigación conjunta entre los agentes de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional y las autoridades policiales y fiscales suecas para desmantelar la red criminal.
Según la Policía, la red vendía el material producido por un precio que oscilaba entre los 300 y 400 euros. Uno de los detenidos en República Checa, fotógrafo de profesión, utilizaba su estudio en Praga para la producción de las imágenes ilícitas que luego exponía en sus propias web. La Interpol prosigue con la investigación para extender las actuaciones a nivel mundial y así lograr la identificación y protección del resto de las víctimas.