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"¡Mamá no quiero ir!"

La presión vecinal ha impedido que Isabel se separe de sus tres hijos. Tres cientos vecinos apostados en la puerta de su casa durante toda la mañana. Han evitado que la Guardia Civil se los lleve con su padre. Aunque los niños se niegan, una sentencia judicial obliga a Isabel a entregárselos al padre para que vuelen a México de visita. Ella tiene la custodia total pero teme que el viaje sea solo de ida. Ha ganado la batalla social pero la judicial sigue pendiente.